En la cima de la montaña Lorena Ramirez conquista Ultramaratón en Hong Kong
Redacción
Hong Kong.— Desde el otro lado del mundo Lorena Ramírez, corredora rarámuri de 32 años de edad logró una hazaña más. Con un largo recorrido por delante, la barrera del idioma y un objetivo claro, participó en el recorrido de 26 horas del Ultramaratón 100 Hong Kong en la montaña de Tai Mo Shan.
Demostrando que la resistencia va más allá de un entorno desconocido, Ramírez logró hacerse de un nuevo récord personal al completar la carrera en 22 horas, 24 minutos y 10 segundos en medio de un clima difícil. A diferencia de las bajas temperaturas que México ha enfrentado durante el último mes, Lorena se mantuvo firme al participar en una competición donde la temperatura —al menos en la locación donde se realizó la carrera—locales y extranjeros experimentaron las inclemencias del frío húmedo y brumoso. Con más de 5300 m de desnivel, la mayor parte en la segunda mitad del recorrido, Lorena se esforzó en mantener un ritmo prudente en medio de una carrera desafiante.
Una adversidad entre la dificultad del avance
Además del frío y las rarezas que pueden implicar avanzar por un entorno desconocido, Lorena enfrentó más de un reto, ya que, en medio de la carrera, recorrió varios tramos sin luz al lidiar con fallas técnicas en su equipo de iluminación personal. Pese a tales desafíos, confió en su determinación, su capacidad y gran experiencia, impulsándola a seguir con el recorrido.
Sin prendas de primer nivel pero orgullosa de sus tradiciones, vistió un atuendo típico de la Sierra Tarahumara, convirtiendo un atuendo y calzado humilde en una insignia única y destacada entre sus contrincantes. A pesar de haber quedado en el lugar #359 de la clasificación general, Lorena nos enseñó a través de su desempeño e increíble fuerza, la capacidad de nuestros cuerpos para enfrentar toda adversidad, destacar entre los mejores atletas su nombre, su origen y talento.
La inspiración de nuevas generaciones
La presencia de Lorena cobra fuerza de forma gradual al mostrarse de forma firme y orgullosa ante los ojos del mundo. Corriendo como atleta, también se ha enfocado como embajadora de su pueblo; la pequeña comunidad de Guachochi, Chihuahua, demostrando su capacidad como enlace entre varios caminos, y al mismo tiempo, inspirando a jóvenes interesados en el atletismo que la disciplina y la determinación pueden rebasar cualquier obstáculo, derribar muros y avanzar por cualquier sendero.
Una vez más, Lorena Ramírez puso en alto el nombre de México, pero sobre todo, en la autenticidad de mantener su identidad, inspirando a personas de varios lugares del mundo a nunca dejar de avanzar, de perseguir sueños, metas y objetivos pese a las inclemencias que continuamente pondrán en juego nuestra resistencia.







