10 de Mayo, Día de las Madres, maternidad, coronavirus, pandemia, contingencia, confinamiento Foto: Pixabay/Ilustrativa

Liliana Tecpanécatl
05/09/2020 , 11:47 pm

ESPECIAL | Maternidad en tiempos de confinamiento por la pandemia

Puebla, Pue.- Es la realidad a la que nos tiene sometidos la pandemia, sin embargo,  Gaby está en casa con su esposo y la bebé.  Sin reuniones ni ayuda. Con motivos para celebrar pero sin la oportunidad para hacerlo.

Sobrellevando el encierro natural del post parto, pero también el aislamiento social que no había planeado.

Con 20 semanas de embarazo, Yara pasa la mayor parte del tiempo armando rompecabezas, legos, jugando con Emiliano, su hijo de tres años de edad. Debido a su condición, en su trabajo fue de las primeras enviadas a casa. Admite que tiene miedo.

Cuando planeó embarazarse lo último que pensó es que transitaría por esta etapa en medio del caos mundial y la incertidumbre. Ha suspendido sus consultas con el ginecólogo y no puede evitar comparar éste, con su primer embarazo.

Aunque tiene la esperanza de que todo termine para cuando se acerque la fecha del alumbramiento, prefiere esperar. Por lo pronto, ya está organizando un baby shower virtual.

La de Gina es una historia para el recuerdo. Tres semanas antes del nacimiento de su nena cerraron la clínica en donde daría a luz. La autoridad sanitaria determinó que el pequeño hospital ubicado en Tlaxcala, representaba un riesgo de contagio, el personal fue enviado a cuarentena, incluido el médico que la trató durante todo el embarazo.

Tras sortear ese imprevisto, María José nació con salud. Apenas se recuperó de la anestesia Gina se fue a la casa de sus padres a pasar la cuarentena. Su estancia ahí, ha modificado los hábitos de toda la familia, que extreman precauciones para evitar que la bebé se contagie de coronavirus.

Más allá de los restaurantes vacíos y la ausencia de las comidas familiares, es así como se vive la maternidad desde el confinamiento. Con la incertidumbre natural que genera tener a cargo una nueva vida, pero también, con la esperanza infinita de que ellos, sean mejores que nosotros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *