
¿Fin del CJNG? Abaten a “El Mencho” y estalla violencia
Redacción Tribuna
El Ejército mexicano abatió el domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado uno de los capos más poderosos de México y por quien Estados Unidos ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares.
Oseguera, de 59 años, resultó herido durante un enfrentamiento con militares en la localidad de Tapalpa, Jalisco, y murió poco después mientras era trasladado vía aérea a la Ciudad de México.
Tras el operativo, el CJNG reaccionó con bloqueos carreteros y la quema de vehículos en Jalisco —bastión del cártel— y en otros estados del país. Células de la organización incendiaron negocios y generaron temor entre la población.
La magnitud de la respuesta evidenció el amplio poder territorial del grupo criminal, así como su estructura operativa y capacidad de movilización en distintas regiones. Analistas advierten que la violencia posterior al abatimiento del líder reabre interrogantes sobre el futuro de la organización y los posibles escenarios que podrían derivarse.
¿Qué es el CJNG y qué tan poderoso es?
Fundado en 2009 por “El Mencho”, el CJNG se consolidó como una de las organizaciones del narcotráfico más fuertes del país. De acuerdo con autoridades estadounidenses, era responsable del tráfico de heroína, cocaína, metanfetamina y fentanilo hacia ese país.
Expertos en seguridad señalan que el grupo destaca por su capacidad militar, reclutamiento y acceso a armamento de alto poder. Además del narcotráfico, diversificó sus actividades hacia la extorsión, el robo de combustible y el tráfico de personas.
La organización también se caracterizó por desafiar abiertamente al Estado mexicano, difundiendo mensajes y demostraciones de fuerza. En 2020 atentó contra el entonces secretario de Seguridad capitalino, Omar García Harfuch, y se le ha vinculado con diversos asesinatos de alto perfil.
¿Por qué la reacción fue tan violenta?
Los bloqueos y ataques se extendieron a entidades como Michoacán, Guanajuato, Puebla, Sinaloa y Guerrero, lo que confirmó la presencia nacional del cártel.
Especialistas consideran que la reacción buscó demostrar fuerza y capacidad operativa, aunque no logró impedir la muerte del líder ni el traslado de su cuerpo a la capital del país.
¿Qué pasará con el cártel?
Analistas advierten que la ausencia de un sucesor claro podría derivar en disputas internas por el control de la organización. Uno de los posibles escenarios es una reconfiguración interna sin fracturas mayores; otro, una guerra intestina que incremente la violencia homicida en diversas regiones.
La caída de “El Mencho” representa un golpe significativo para el CJNG, pero el panorama sobre su reacomodo aún es incierto.






