AFP
10/20/2020 , 6:52 am

Guardiola y su nuevo intento de lograr su gran desafío

En su quinta temporada en el banquillo del Manchester City, cifra que no ha alcanzado antes en otro club, Pep Guardiola intenta un nuevo asalto a una Liga de Campeones que es la única competición que daña su reputación de mejor entrenador del mundo.

El recuerdo de la humillante eliminación frente al Lyon (3-1) en los cuartos de final de la pasada edición, hace apenas dos meses, sigue vivo en la memoria.

Humillante teniendo en cuenta la teórica diferencia de nivel entre ambos equipos, pero sobre todo porque se atribuyó en gran parte a una apuesta táctica completamente fallida del catalán, que no era la primera vez que decepcionaba de esta manera.

La presión, por tanto, es fuerte sobre Pep. La incertidumbre que reina sobre su futuro, puesto que su contrato termina en verano, casi genera un aire de “doble o nada” a este reto.

Oficialmente, ambas partes -club y entrenador- solo quieren una cosa: continuar juntos.

Pep es el mejor entrenador del mundo y queremos que se quede, afirmó en The Sun hace unos días Omar Berrada, director de operaciones de City Group, el holding que posee el club.

Me encantaría quedarme más tiempo aquí, afirmó tres semanas antes Guardiola.

– Volver a ganar diez años después –

Frente a esa opinión unánime puede sorprender la ausencia de renovación.

Tendremos una conversación con él cuando llegue el momento, tranquilizó Berrada.

Pero Pep, hombre de desafíos, había reconocido que, pese a todos sus éxitos pasados, muchos de los cuales conseguidos en Inglaterra -8 grandes títulos en las últimas tres campañas-, debía “merecer” su nuevo contrato.

Este club ha alcanzado estándares altos durante los últimos diez años y hay que mantenerlos. Conozco los estándares del club y, si no los alcanzo, probablemente no me merezco (un nuevo contrato), así que tengo que ganar para renovar, explicó.

Diez años después del último de sus dos triunfos en la ‘Champions’ con el Barça (2009, 2011), el catalán inicia su búsqueda en casa contra el Oporto, en una llave C donde también se encuentran el Marsella y el Olympiakos.

Todo lo que no sea quedar primero, que asegura disputar la vuelta de octavos de final en casa, sería una decepción y, ante quien parece ser su rival más fuerte, el City tendrá que marcar su territorio desde el principio.

– Sin excusas –

Probablemente privado de Kevin de Bruyne, lesionado, el City avanza con pocas certezas.

Su otra ‘reconquista’, la liguera luego de quedar a mucha distancia en puntos del Liverpool el año pasado, no ha empezado de la mejor manera, con una dura derrota en el Etihad contra el Leicester (5-2) y un empate en casa del ascendido Leeds en sus cuatro primeros partidos.

La victoria del sábado ante el Arsenal (1-0) fue más esperanzadora, sobre todo en el plano de la solidez defensiva, que sigue siendo el terreno donde los ‘Citizens’ todavía pueden mejorar mucho más.

Con los fichajes para esa parcela de Nathan Aké por 45 millones de euros (52,7 millones de dólares) y sobre todo de Ruben Dias, llegado del Benfica por casi 70 millones de euros (un poco más de 80 millones de dólares), los propietarios del City han demostrado una vez más que están dispuestos a dar a su entrenador los medios para conseguir sus ambiciones comunes.

Lo que deja a Guardiola cada vez con menos excusas.

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