Honran a “Don Goyo” en ritual anual por cumpleaños del Popocatépetl
Comunidades de Puebla realizan ofrendas y ceremonias culturales cada 12 de marzo en el volcán.
Redacción Tribuna Noticias
Cada 12 de marzo, pobladores de las comunidades de las faldas del Volcán Popocatépetl se reúnen para celebrar el aniversario de existencia del coloso, al que cariñosamente llaman “Don Goyo”, en una ceremonia que combina rituales, ofrendas y expresiones culturales.
Preparativos y respetos a la montaña
Desde tempranas horas, habitantes de Santiago Xalitzintla, en el estado de Puebla, se congregan para pedir permiso al volcán antes de emprender la ascensión a sus faldas. Acompañados con cantos y música tradicional, avanzan en grupos rumbo al punto habitual de celebración, siempre cuidando respetar el radio de seguridad de 12 kilómetros alrededor del cráter que dictan las autoridades por razones de protección civil.

Ceremonia, ofrendas y peticiones a la tierra
La celebración incluye la colocación de una ofrenda tradicional compuesta por diversos alimentos, flores y objetos simbólicos. En medio de cantos y bailes, los participantes elevan sus plegarias para pedir lluvias generosas, cosechas abundantes y la calma del volcán, como expresión de respeto y conexión con la naturaleza que sostiene sus formas de vida.
El origen de la celebración de cada 12 de marzo
La costumbre tiene raíces en la leyenda de “Don Goyo”, un relato que los habitantes de Santiago Xalitzintla han transmitido de generación en generación. Según la tradición oral local, un hombre conocido como Gregorio Chino Popocatépetl se habría presentado ante un poblador un 12 de marzo hace muchos años, afirmando que podía predecir la actividad del volcán. Desde entonces, esa fecha se relaciona con San Gregorio Magno y se convirtió en la jornada elegida para rendir homenaje al gigante de fuego con festividades y ofrendas.

Entre la devoción y la vida cotidiana
Para las comunidades que habitan alrededor del Popocatépetl, esta conmemoración no es solo un acto simbólico, sino una forma de reforzar la identidad comunitaria, agradecer a la tierra y renovar esperanzas frente a los desafíos del clima, la agricultura y la convivencia con un volcán activo. A través de canciones, bailes y ofrendas, la celebración del aniversario de “Don Goyo” mantiene vivo un vínculo ancestral que dialoga con la naturaleza y la memoria colectiva.






