Indignación en Puebla: roban silla a menor con discapacidad
David Becerra
Puebla, Pue.- Delincuentes ingresaron dos días consecutivos a las instalaciones del centro de terapia “Comunidad Inclusiva Puebla”, ubicado en la colonia Independencia, y en su segunda incursión robaron la silla de ruedas especial de Tadeo, un niño de 8 años con discapacidad.
Tadeo vive con síndrome de Lennox-Gastaut, una condición que le provoca entre 8 y 10 convulsiones diarias, por lo que su silla de ruedas —hecha a la medida y donada por el Club Rotario hace apenas un año— es indispensable para su movilidad y bienestar.
Un espacio comunitario vulnerado dos veces en 48 horas
Verónica Sánchez, madre de Tadeo y fundadora de Comunidad Inclusiva Puebla, explicó que el centro funciona gracias al esfuerzo de madres y padres de familia que organizan terapias y actividades para niñas y niños con discapacidad.

El sábado 28 de marzo, mientras el grupo realizaba su segunda marcha silenciosa en el Centro Histórico, sujetos desconocidos ingresaron al inmueble y sustrajeron diversos objetos.
Verónica reportó el robo a la policía y cambió las chapas dañadas, dejando en el lugar la silla de ruedas de su hijo.
Sin embargo, al regresar el lunes a sus actividades, descubrió que los delincuentes habían entrado nuevamente, esta vez llevándose artículos de mayor valor, incluida la silla de Tadeo.
“Al abrir la puerta, las chapas estaban bien, pero faltaban más cosas. Se metieron dos días seguidos. El segundo día fue cuando se llevaron la silla de ruedas de mi hijo, una silla especial hecha a su medida”, relató.
Una herramienta indispensable para la vida de Tadeo
La silla había sido entregada en comodato por el Club Rotario, con la condición de que, cuando Tadeo creciera o dejara de necesitarla, sería sustituida por una nueva con especificaciones adecuadas a su desarrollo.
Sin este aparato ortopédico, el menor enfrenta mayores dificultades para desplazarse y recibir sus terapias.
Denuncia ante la FGE y exigencia de mayor seguridad
Verónica presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General del Estado (FGE) con la esperanza de recuperar la silla de ruedas y visibilizar el problema de inseguridad en la colonia Independencia.
“Se llamó a la policía los dos días. Fueron, revisaron y nos dijeron que habría rondines, pero también comentaron que solo hay una patrulla para Romero Vargas y la colonia Independencia”, lamentó.
El caso ha generado indignación entre familias y colectivos que trabajan por la inclusión, quienes exigen mayor vigilancia y apoyo institucional para espacios comunitarios que atienden a niñas y niños con discapacidad.







