
Infantino busca respaldo en Sudamérica ante presión de UEFA
El dirigente del balompié mundial, de 56 años, llegó durante la madrugada a la ciudad de Cali para asistir a la toma de posesión del ultraderechista Abelardo de la Espriella.
La visita ocurre en momentos de alta tensión para la FIFA por el rechazo generalizado al proyecto, ya retirado, que permitía la inversión privada en actividades comerciales y deportivas del organismo, incluidos los Mundiales.
La crisis se produce a siete meses de las elecciones del organismo, que se celebrarán en marzo próximo y en las que Infantino espera reelegirse para un cuarto y último mandato de cuatro años.
Para conseguirlo, debe obtener la mayoría de los votos de los 211 miembros de la FIFA. La Confederación Europea de Fútbol (UEFA), con 55 afiliados a la institución global, se perfila como su gran opositora.
El directivo, único candidato declarado, declinó responder a una pregunta de un periodista de la AFP en Cali sobre si daba por superada la crisis.
“Tenemos siempre que mirar a los ojos de estos niños, a quienes les da igual lo que hablamos, los discursos y todo esto”, dijo luego el italo-suizo durante un primer evento en la calurosa ciudad del Pacífico colombiano, ante decenas de jóvenes futbolistas.
“Lo importante es que hacemos todo lo que podemos para que estas niñas y esos niños puedan disfrutar del deporte más mágico”, añadió.
“No siempre hay que estar de acuerdo”
Su llegada a Colombia coincidió con el respaldo a su gestión y liderazgo por parte de varias de las diez federaciones sudamericanas que conforman la Conmebol.
El organismo, con pocos votos pero con colosos como Argentina y Brasil, fue la primera confederación en respaldar públicamente su reelección en abril pasado.
A los espaldarazos de la poderosa Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y de su par de Paraguay, expresados el jueves, se sumaron este viernes los de Venezuela y Ecuador.
Todos celebraron el retiro de la controvertida iniciativa. La Conmebol en pleno hizo lo mismo la víspera, aunque criticó “las reiteradas acciones unilaterales” recientes de la FIFA.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), la otra potencia de la región, no ha emitido un pronunciamiento formal. Su presidente, Samir Xaud, dijo esta semana que no había recibido “con buenos ojos” la propuesta de Infantino, sin mostrar apoyo o rechazo a la continuidad del dirigente.
Infantino está en Colombia junto a los presidentes de la Conmebol, Alejandro Domínguez, y de la federación local, Ramón Jesurun. Este último, muy cercano a él, también es miembro del Consejo de la FIFA.
“No se puede desconocer ese gran trabajo (de Infantino)”, dijo Domínguez a un medio local en Cali. “Hay que seguir trabajando por el fútbol, con diálogo, no siempre hay que estar de acuerdo”.
El presidente de la Conmebol promueve ampliar el Mundial de 2030 de 48 a 64 equipos.
La edición centenaria del certamen se disputará principalmente en España, Portugal y Marruecos, aunque tres partidos inaugurales tendrán lugar en Argentina, Paraguay y Uruguay.
“Estamos trabajando para tener una fase completa” en Argentina, dijo el jefe de la AFA, Claudio Tapia, en una entrevista transmitida el jueves por TyC Sports.
A su llegada a la toma de posesión presidencial, por la tarde, Infantino dijo que evaluará la ampliación. “Se hablará de todo, vamos a ver”, dijo al canal Semana.
Pedido de dimisión
Tras su fallido plan, Infantino se enfrenta a una dura oposición de la UEFA y de la Concacaf (Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe).
Anfitrión del Mundial 2026 junto con Estados Unidos y Canadá, México se desmarcó de la postura de la Concacaf —35 votos— y respaldó el “liderazgo” de Infantino.
El directivo es, además, muy cercano al mandatario estadounidense, Donald Trump, a quien otorgó en diciembre de 2025 el controvertido Premio FIFA de la Paz.
Sin ánimo de ceder en su presión, la UEFA ha dicho que mantendrá el boicot a las competencias del órgano rector del balompié, incluidos los Mundiales, pese a que el proyecto fue retirado.
La federación noruega pedirá a Infantino “que dimita ahora”, dijo este viernes su presidenta, Lise Klaveness, una de las más críticas del directivo.
Pero Infantino encontró respaldo en el apoyo manifestado el jueves por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), con sus 54 miembros afiliados a la FIFA, el mayor número después de la UEFA.
Asia, con 46 votos, está dividida y Oceanía, con 11, no se ha mostrado combativa contra quien hasta hace poco era el intocable amo del fútbol.







