
Joe Keery critica a Trump por acuerdo petrolero con Venezuela
Redacción
El actor estadounidense Joe Keery, conocido por su papel de Steve Harrington en la serie Stranger Things, lanzó una crítica directa contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a raíz de un mensaje publicado por el mandatario en su red social Truth Social sobre Venezuela. La reacción de Keery se difundió a través de su cuenta de Instagram, donde cuenta con más de 6.7 millones de seguidores, y se inscribe en un contexto de creciente tensión política tras las acciones anunciadas por Washington hacia el país sudamericano.
El detonante fue un mensaje de Trump en el que celebró lo que calificó como un nuevo acuerdo petrolero con Venezuela, alcanzado después de una operación iniciada en la madrugada del 3 de enero de 2026, cuando fuerzas estadounidenses pusieron en marcha una misión para secuestrar al presidente venezolano, Nicolás Maduro. Desde entonces, la Casa Blanca ha anunciado una serie de medidas orientadas a controlar el proceso de transición política en Venezuela y, de manera explícita, el manejo de sus recursos energéticos.
En su publicación, Trump afirmó haber recibido la notificación de que Venezuela utilizará los fondos derivados del nuevo acuerdo petrolero para comprar exclusivamente productos fabricados en Estados Unidos. Detalló que dichas adquisiciones incluirán productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y equipos destinados a mejorar la red eléctrica y las instalaciones energéticas venezolanas. Para el presidente estadounidense, este esquema implica que Venezuela operará con Estados Unidos como su socio principal, lo que describió como una decisión acertada y beneficiosa para ambos países. El mensaje concluyó con una expresión de autosatisfacción: “¡Gracias por su atención a este asunto!”.
El tono y el contenido de esa declaración provocaron la reacción de Keery. El actor compartió una captura del mensaje presidencial y añadió un comentario breve pero contundente: “Cero decencia humana, detened a este hombre”. Sin matices ni explicaciones adicionales, la frase se interpretó como una condena a la forma en que Estados Unidos estaría utilizando su posición de fuerza frente a un país debilitado política y económicamente.
La intervención de Keery no es un análisis diplomático ni una propuesta de política exterior. Es, más bien, una expresión de rechazo moral ante lo que percibe como una imposición basada en el miedo y en la explotación de recursos estratégicos, particularmente el petróleo venezolano. Su mensaje conecta con una sensibilidad compartida por sectores de la opinión pública que cuestionan la legitimidad de acuerdos obtenidos bajo coerción y la narrativa triunfalista con la que son presentados.
El episodio ilustra, además, cómo figuras del entretenimiento se involucran cada vez más en debates políticos internacionales, utilizando plataformas digitales con audiencias masivas. En este caso, la crítica no se centra en matices ideológicos, sino en la falta de límites éticos que Keery atribuye al presidente de su país.
Más allá del impacto inmediato en redes sociales, la reacción del actor pone sobre la mesa una discusión más amplia sobre el papel de Estados Unidos en América Latina, el uso del poder económico y militar como herramienta de negociación y la normalización de discursos que celebran acuerdos desiguales como si fueran logros incuestionables. La respuesta de Keery no cambia la política exterior, pero sí refleja una incomodidad creciente frente a ella.






