
Juan Pablo II: un legado eterno en el aniversario de su partida
Redacción
Mañana, 2 de abril, se conmemora un año más del fallecimiento de Juan Pablo II, el papa que marcó una era en la Iglesia Católica y en el mundo. Nacido como Karol Józef Wojtyła el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, Polonia, su vida estuvo marcada por la fe, la resiliencia y el compromiso con los valores cristianos.
Desde su juventud, enfrentó las adversidades de la ocupación nazi y la pérdida de sus seres queridos, lo que lo llevó a encontrar consuelo en la religión y a seguir el camino del sacerdocio.
Ordenado sacerdote en 1946, Wojtyła ascendió rápidamente en la jerarquía eclesiástica, convirtiéndose en arzobispo de Cracovia en 1964 y cardenal en 1967. Su elección como papa el 16 de octubre de 1978 fue histórica, ya que se convirtió en el primer pontífice no italiano en más de cuatro siglos.
Durante su pontificado, que se extendió por casi 27 años, Juan Pablo II se destacó por su lucha contra el comunismo, su defensa de los derechos humanos y su acercamiento a otras religiones.
Las últimas horas de su vida estuvieron marcadas por el sufrimiento físico, pero también por una profunda espiritualidad.
A los 84 años, falleció en el Palacio Apostólico del Vaticano el 2 de abril de 2005, a las 21:37 horas, debido a un choque séptico y colapso cardiocirculatorio. Su partida dejó un vacío en millones de fieles que lo consideraban un símbolo de esperanza y fortaleza.
Hace 20 años… 2 de abril 2005. Fecha inolvidable. Juan Pablo II falleció a las 21.37 pic.twitter.com/nq1ZlDPjIy
— Valentina Alazraki (@valealazraki) April 1, 2025
Hoy, su legado sigue vivo, recordado como el “papa viajero” que llevó el mensaje de paz y unidad a todos los rincones del mundo. Su canonización en 2014 reafirmó su impacto como figura espiritual y líder global.