PUEBLA, México.- Implementar de inmediato medidas de difusión para prevenir y contener el Coronavirus en las 32 entidades de la república mexicana, luego de haberse registrado los primeros casos en el país, fue el punto de acuerdo presentado por el legislador federal Fernando Manzanilla Prieto en la Cámara de Diputados. (Foto: Archivo)

Fernando Manzanilla
07/29/2020 , 9:47 pm

Juntos, Puebla avanza hacia un nuevo Pacto de Bienestar

Hoy que nos encontramos lastimados y anímicamente diezmados, tenemos que encontrar la fortaleza y la entereza para avanzar, juntos, en el camino del bienestar. Como sociedad, ha llegado el momento de poner manos a la obra y construir un nuevo Pacto de Bienestar para Puebla. Las preguntas obligadas son: ¿Cómo darle vida? ¿Cuál es la mejor estrategia para construirlo? ¿Qué mecanismo es el más adecuado para llevar a buen puerto un proyecto de tal envergadura? ¿Cómo detonar esa discusión?

Si como sociedad nos hemos de poner de acuerdo en construir un nuevo Pacto con implicaciones sociales, jurídicas y económicas, desde un inicio tendremos que partir del reconocimiento de que somos una sociedad heterogénea y diversa, formada por personas, grupos y núcleos de población con diferentes experiencias, aspiraciones y visiones del mundo que no pueden ser encasilladas en alguna categoría simplista.

De ahí que un primer paso hacia la construcción de un gran Pacto de Bienestar para Puebla sea despojarnos de rencores, prejuicios y paradigmas inamovibles. Es necesario tener la mente abierta y el corazón en paz para poder construir, desde cero, el tipo ideal de Pacto que necesita Puebla.

A diferencia de los pactos tradicionales que se han construido desde la cúpula y luego han tratado de “permear” hacia el resto de la sociedad, el Nuevo Pacto de Bienestar para Puebla deberá construirse de abajo hacia arriba; es decir, deberá emanar de las comunidades, los pueblos y las colonias, para luego definir las grandes líneas de acción estatal.

Ello implica que el proceso de discusión, debate y acuerdo de un nuevo arreglo de convivencia estatal deberá partir de la realidad que se vive en cada rincón del estado. Solo así podremos definir las coordenadas mínimas para superar la situación de emergencia y aspirar a delinear las bases de una economía solidaria que realmente pueda garantizar el bienestar social general, desde una perspectiva incluyente y sostenible.

Para organizar un proceso de diálogo y convocatoria que le dé vida al Nuevo Pacto, propongo la instalación de una comisión ciudadana con amplia representación local y regional, que cuente con presencia de todos los sectores sociales: trabajadores, empresarios, medios de comunicación, universidades, iglesias, sindicatos, organizaciones de productores, artistas, intelectuales, jóvenes, así como los tres niveles de gobierno.

Esta comisión deberá impulsar la instalación de comisiones locales en cada uno de los 217 municipios del estado y luego de las comisiones regionales en cada una de las 22 regiones económicas de la entidad. Mediante asambleas deliberativas, cada comisión ordenaría y clasificaría un conjunto de propuestas para resolver la problemática local hasta llevarlas a una comisión estatal integrada por representantes locales y regionales, encargada de integrar las directrices que emanen de cada problemática en una visión general estatal.

Esta comisión estatal podría estar dividida en, al menos, cuatro subcomisiones: Recuperación Económica, Salud Pública, Regreso a la Normalidad y Seguridad Ciudadana. La idea es que cada subcomisión genere directrices de política pública e indicadores objetivos a partir de la información generada por los capítulos regionales, acordes a la vocación productiva, económica, política y social de las diversas localidades del estado.

El objetivo es abarcar todos los ámbitos de la vida institucional y productiva, garantizando los derechos y libertades vigentes, pero replanteando el papel de la sociedad civil en la construcción de una democracia de “alta energía”, es decir, en la que se promueva la participación social en el diseño institucional.

Finalmente, el Nuevo Pacto de Bienestar para Puebla deberá poner en el centro cuatro elementos fundamentales en su visión de prosperidad y progreso: el Bienestar, la Solidaridad, la Inclusión social y la Sostenibilidad. Estos elementos deberán estar presentes, de manera transversal, en todos los objetivos del Nuevo Pacto, buscando siempre la transformación profunda del sistema económico actual en uno menos desigual, más equitativo y sostenible.

Creo que ha llegado el momento de hacer eco de aquellas voces que ven esta crisis como una oportunidad para reconstruir, desde cero, los términos de nuestra convivencia y cambiar nuestra mentalidad. Es lo que está ocurriendo en todo el mundo y es lo que, sin duda, tendrá que pasar en México y en Puebla.

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