PUEBLA, México.- Implementar de inmediato medidas de difusión para prevenir y contener el Coronavirus en las 32 entidades de la república mexicana, luego de haberse registrado los primeros casos en el país, fue el punto de acuerdo presentado por el legislador federal Fernando Manzanilla Prieto en la Cámara de Diputados. (Foto: Archivo)

Fernando Manzanilla
07/15/2020 , 7:15 pm

La batalla contra el Covid: recuperación económica y “nueva normalidad”

Hace unos días publiqué un amplio estudio titulado “La Batalla de México y el mundo contra el Covid-19: Lecciones, Riesgos y Oportunidades”. En este estudio, que se puede consultar y descargar en mi página fernandomanzanilla.com.mx, trato de responder a preguntas como: ¿Qué tenemos que hacer para superar esta situación de incertidumbre? ¿Qué hacer ante un virus que parece haber tomado la iniciativa? ¿Cómo detener el ritmo de contagios y reanudar la actividad económica de forma segura? ¿Qué tenemos que hacer para realmente “domar” la pandemia y aprender a coexistir con este virus?

A la luz de la experiencia internacional, el estudio muestra que el principal factor que ha impedido un distanciamiento social más efectivo en nuestro país ha sido la desigualdad social. De ahí que, cualquier estrategia de recuperación económica deberá considerar acciones inmediatas para solventar la carencia de los satisfactores en los sectores más vulnerables. De hecho, una de las conclusiones centrales del estudio es la urgencia de otorgar un ingreso mínimo vital de emergencia, con el fin de cubrir de manera temporal las necesidades de las familias que hoy no pueden quedarse en casa.

Otra acción urgente para evitar que más mexicanos caigan en la pobreza durante la pandemia es la recuperación del empleo. Por ello, resulta vital implementar un plan de incentivos fiscales y financieros para evitar el cierre de un mayor número de micro, pequeñas y medianas empresas. Asimismo, el estudio alerta sobre la necesidad de establecer una ruta clara para la recuperación económica en tres sentidos: construcción de infraestructura, atracción de inversión y mayor competitividad global. México se encuentra en el mejor momento para evaluar la rentabilidad y sostenibilidad de cada proyecto. Además, es necesario que el regreso a la normalidad incluya mayor certidumbre y confianza a los inversionistas.

El estudio parte de la premisa de que sin salud no hay economía y sin economía no puede haber salud. Hoy sabemos que China, Corea del Sur y Alemania, por mencionar algunos, siendo países eficaces respecto al control de la pandemia, han enfrentado rebrotes de consideración a la hora de reiniciar actividades. De ahí que otra de las principales conclusiones del estudio sea la urgencia de poner en operación una estrategia de “vacunación” de cadenas de valor. Es decir, garantizar que los centros de trabajo y consumo hayan tomado las medidas pertinentes para la seguridad sanitaria de sus instalaciones, trabajadores y clientes.

Otra de las conclusiones del estudio es que, considerando que lo peor de la pandemia aún está por venir, resulta fundamental reorientar el modelo comunicacional entre gobierno y sociedad. Hemos visto casos donde la transparencia y humildad comunicacional por parte del gobierno logró sensibilizar a la población en el combate al virus al verbalizarlo como un dilema de acción colectiva que exigía la colaboración de todos. Ángela Merkel, por ejemplo, desde un inicio habló de la amenaza como “la más grande desde la Segunda Guerra Mundial”, lo que sensibilizó a la población sobre las posibles repercusiones de no actuar de la mano de su gobierno para contenerlo.

En contraparte, tenemos casos que, desde un principio, desestimaron la peligrosidad del virus y terminaron por pagar las consecuencias debido a que, la incredulidad de las autoridades, terminó por trasminarse a la población. De ahí la necesidad de transparentar y transmitir información más precisa respecto a contagios, fallecimientos y desarrollo de la pandemia. Es la única manera de recuperar la confianza de la población en sus autoridades, y de incentivar el cumplimiento de las medidas preventivas.

Finalmente, el estudio alerta sobre la necesidad de adaptarnos a una nueva normalidad fincada en la llamada cultura Covid, enfocada en las medidas de higiene de la población, la implementación del distanciamiento en las interacciones físicas, la responsabilidad de realizarse exámenes médicos frecuentes y la utilización generalizada de cubrebocas.

Debemos ser enfáticos. Cualquier idea de “nueva normalidad” debe partir de una premisa básica: la necesidad de contener la propagación del virus. Una vez alcanzado este objetivo, la posibilidad de reactivar la economía y aprender a coexistir con el virus, dependerá de nuestra capacidad para asimilar y socializar la nueva cultura Covid.

Invito a los amables lectores a visitar mi página y a descargar este estudio. Me gustaría escuchar sus opiniones y propuestas. Estoy convencido de que la única manera de vencer a la pandemia es con la participación de todos trabajando en equipo, porque lo que hagamos o dejemos de hacer en esta coyuntura será determinante para el futuro del país y marcará el destino de varias generaciones.

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