La cultura popular y la televisión crearon a Donald Trump Foto: AFP

Agustín Ortiz
11/13/2020 , 10:16 am

La cultura popular y la televisión crearon a Donald Trump

Redacción.- La cultura popular creó a Donald Trump o más específicamente, la televisión. A lo largo de 14 temporadas, el entonces controvertido magnate Donald Trump mostraba, a través de su reality show The Aprentice, que la capacidad de humillar y denostar era una medida del poder aspiracional en este siglo XXI, al mismo tiempo que afianzaba el apellido Trump como una marca que el americano resentido consumía ávidamente cada noche.

Ahí estaba un billonario elitista y prepotente despidiendo a jóvenes preparados que sólo aspiraban a una oportunidad de mostrar su capacidad bajo el cobijo de alguien que la TV nos mostraba como una de las cumbres del éxito, a pesar de lo deplorable que era como persona.

Trump parecía convertir la ruindad en algo deseable y obligado si se contaba con los medios necesarios para hacerlo libremente, algo que para un sector de la población norteamericana se convirtió en una muestra de inteligencia y liderazgo. La mezquindad como llave del éxito.

Y entonces, Trump se volvió el presidente de Estados Unidos.

Con esos orígenes, era obvio que la cultura popular iba a reaccionar ante unos cuatro años donde la soberbia fue una característica de cada uno de los actos políticos de alguien que, aún cuando la ropa sucia empezó a acumularse, era visto como un genio que daba voz y plataforma a un grupo social que, por razones obvias no tenía voz.

El cine es esencial para -en muchas ocasiones-, entender nuestra realidad. He aquí tres películas para intentar entender desde este presente que promete mejorar 4 años convulsos:

 

1.- Get Out (2017):

El debut del antes comediante Jordan Peele como director (mismo que solo ocurrió ante la ofensa de haberle sido ofrecido el papel de un emoji de excremento en la deleznable Emoji Movie), es quizá la película de terror más importante que ha dado Estados Unidos en lo que va de la década, una que parte de los extremos de un liberalismo mal entendido: la historia de un joven afroamericano visitando a los padres de su novia se convirtió en una fábula cargada de humor negro sobre los extremos de alabar una figura, una que sea Obama o Trump, es uno de los peores riesgos de la democracia.

 

2.- Joker (2019):

Lo que se presumía sería una simple cinta sobre uno de los villanos más populares del mundo del cómic se convirtió en algo más… peligroso; la historia de cómo el popular Joker llega a serlo difiere mucho en lo que vemos en otras cintas de superhéroes, porque la creación del protagonista más que ser una decisión propia, es una reacción ante una sociedad decadente que bien podría ser Gotham o New York; una que un Thomas Wayne promete mediante un discurso que alienta la división social, y promete salvar de sí misma a través de una idea de supremacía disfrazada de justicia.

 

3.- Sticks and Stones (2019):

El legendario comediante Dave Chapelle nos entrega un stand up donde no deja títere con cabeza. A lo largo de poco más de una hora, la corrección política es destrozada a través de una comedia incómoda pero sumamente necesaria con un mensaje siniestro: el buscar ser buenos nunca es la alternativa para combatir.

 

 

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