
La represión prevalece en Venezuela: La historia de Julián Mazoy y Jeff Martínez
Redacción
Julián Mazoy, periodista mexicano originario de Sonora y Jeff Martínez, periodista colombiano fueron detenidos durante 17 horas por autoridades venezolanas (o mejor dicho, fuerzas de censura, represión e intimidación) por realizar su trabajo, informar. No es ninguna sorpresa que la dictadura chavista encabezada por Nicolas Maduro y ahora abanderada por la que hasta hace apenas unos días era su mano derecha, Delcy Rodríguez, no son simpatizantes de absolutamente nada que no sean sus propios intereses, mucho menos de la libertad de prensa y expresión.
La historia completa en otro momento. Por ahora: estoy bien. pic.twitter.com/hPaFao4Jlc
— Julián Mazoy (@MazoyJulian) January 8, 2026
Fueron detenidos en el cruce fronterizo de Tienditas, entre Cúcuta (Colombia) y Ureña (Venezuela). La captura de Maduro, la noticia del momento, por supuesto que habrían medios nacionales, e internacionales tratando de cubrir la nota, pero, con la velocidad de un rayo (o en este caso, de un disparo) el gobierno chavista prohibió la entrada de cualquier periodista extranjero. Algunos lograron colarse haciéndose pasar por turistas, pero, el enemigo sabe oler el miedo. Aproximadamente 14 periodistas y trabajadores de medios fueron detenidos el 5 de enero de acuerdo con los datos compartidos por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa de Venezuela (SNTP). Once de medios internacionales y uno de un medio nacional.
Todo esto sucedió en coincidencia con la inauguración de la nueva Asamblea Nacional. Durante la sesión se prohibió transmitir en vivo a redes sociales, y tomar fotografías. Al menos tres periodistas fueron detenidos al momento y todo su equipo de trabajo fue revisado exhaustivamente por el DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar).
Julián Mazoy describe la escena. Una auténtica película de terror. No les hicieron daño físicio pero sí psicológico. Cuenta que la celda era de 4×4 metros, que habían cadenas colgando y un balde lleno de cucarachas. El ambiente decadente estaba custodiado por al menos 5 agentes armados. Revisaron sus telefonos celulares, y laptops durante al menos 6 horas y fueron cuestionados por su labor periodística. Como un gesto de un cruel sentido del humor, les entregaron una edición del El Secuestro, de Gabriel García Marquez. Fueron amenazados con la posibilidad de ser trasladados a otro centro en el cual pasarían la noche detenidos. Mazoy logró mandarle un mensaje en clave a su familia luego de que les quitaron los pasaportes. Fueron retenidos 17 horas.
Luego de que el SNTP reportara su desaparición el caso rapidamente se viralizó y tras la bendita presión mediática lograron ser liberados. Al momento les hicieron firmar un documento en el que sentenciaban su expulsión inmediata del país, y un veto de diez años.
Voy con más información. Jeff Martínez y Julián Mazoy ya están en territorio colombiano tras ser detenidos cuando quisieron ingresar a Venezuela. pic.twitter.com/cPPqQLd5aT
— Irving (@IrvingPineda) January 8, 2026
Los nervios están de punta. Todo comenzó el 3 de enero luego de la captrura de Maduro cuando el decreto de conmoción exterior ordenó la detención de cualquier venezolano (no periodista, venezolano) que haya simpatizado con la captura del dictador. Los incautados serán puestos a disposición del Ministerio Público y del sistema de justicia penal, con espera a un enjuiciamiento.
El estado de conmoción le entregó a la nueva dirigente del país, Delcy Rodríguez, poderes extraordinarios (como si no tuviera suficientes ya) con el propósito de proteger la soberanía del chavismo, no del pueblo venezolano.
#AlertaSNTP | A esta hora (8:50 pm VEN) permanecen incomunicados y sin poder ser ubicados los periodistas Jeff Martínez y Julián Mazoy, el primero colombiano y el segundo mexicano.
Intentaron cruzar la frontera entre Colombia y Venezuela por Tienditas, poco después del mediodía.…— SNTP (@sntpvenezuela) January 8, 2026
Delcy Rodríguez puede: Requisar bienes para la defensa del país, cerrar fronteras, restringir el libre transito de cualquier persona o vehículo en territorio nacional, suspender el derecho de reunión o manifestación y adoptar cualquier otra medida que considere necesaria para “proteger” a la ciudadanía de cualquier amenaza exterior (pero no de Delcy al parecer).
La dictadura chavista sigue imperante. La captura de Maduro quitó un sintoma pero no la enfermedad. Cortaron una de las cabezas de esta enorme hidra que es la represión política a manos de la dictadura que ahora lleva el nombre de Delcy Rodríguez y de su hermano Jorge tatuados, con la sangre del pueblo venezolano que sufre las consecuencias de la ambición desmedida de unos cuantos hombres y mujeres, que harán lo que sea, y pasarán sobre quien sea, para proteger sus bolsillos e intereses.







