La tierra prometida está lejos

Las autoridades de Puebla preparan por todos los frentes el retorno escalonado a la normalidad a partir del próximo lunes, una semana después de lo que había decidido el presidente López Obrador por presiones de las empresas automotriz de los Estados Unidos.

Aplazar una semana el retorno, representó un reto del mandatario estatal ante el presidente. Por eso extendió el plazo con un programa escalonado a partir del 15 de junio.

Aun así, según se han presentado encuestas, el 64 por ciento de la población considera que ante los anuncios de prolongación de la pandemia, es conveniente aplazar unas semanas más el confinamiento.

El 52 por ciento plantea que de acuerdo a los números que cada noche presenta el subsecretario Hugo López Gatell y en las mañanas el secretario de salud de Puebla, Jorge Uribe; el contagio se mantiene fuera de control a decir de las estadísticas que se mantienen al alza.

Con estos datos y comparados con las estadísticas que presentan muchos países, la pandemia vino a exhibir la flaqueza de los programas de salud y la incapacidad de muchos gobiernos para hacer frente a una crisis de dimensión mundial.

En ese momento todos los gobiernos sin excepción han sido colocados ante el banquillo de los más severos jueces, que sin tener preparación se sienten tan mal atendidos que movidos por la impotencia y la incertidumbre tienen la necesidad de enjuiciar y destrozar todo lo que se haga.

Hay que admitir que la dimensión del caos por el Covid-19, nadie con un trabajo de prevención para enfrentar catástrofes, la pudo advertir; el mundo está preparado para avanzar, para crecer, para seguir hacia adelante, y por consiguiente llegar a presupuestar una inundación, un terremoto, una epidemia, pero no tiene noción para enfrentar a un virus mortal como resultó el coronavirus y que ha metido en aprietos a los científicos que no abandonan sus laboratorios para dar con el antídoto para combatirlo y todavía más, como todos, llegó para quedarse y se plantea latente su presencia entre nosotros con rebrotes una y otra vez, además de que provocará el desencadenamiento de otros males físicos, mentales y económicos.

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