
Llama SEDIF a familias a abrir su hogar a menores en adopción
Redacción Tribuna
Alrededor de 25 menores bajo la protección del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (SEDIF) están actualmente inscritos en el Programa de Adopciones y son susceptibles de integrarse a un hogar, conforme al interés superior de la niñez, que garantiza su derecho a vivir en familia.
Actualmente, 45 parejas cursan los trámites para recibir la asignación de una o un infante. Sin embargo, el común denominador entre las madres y padres prospecto es la expectativa de adoptar a recién nacidos o menores de hasta un año, mientras que las niñas, niños y adolescentes elegibles tienen entre 7 y 17 años, y en algunos casos presentan alguna discapacidad física o mental. Dentro de este grupo, hay dos hermanos, quienes, como el resto, son atendidos en casas de asistencia.
La jefa del Departamento de Adopciones, Cecilia Bonilla Martínez, invitó a quienes tienen la intención de adoptar a flexibilizar su perspectiva para lograr una asignación más ágil.
“No importa que no crezcan desde bebés en el seno familiar; se desarrollan con paciencia, cariño y una crianza adecuada. Pedimos que volteen a ver a las y los jóvenes mayores, porque también tienen esperanza y sueños”, expresó.
Cabe mencionar que el Departamento ha impulsado acciones como la concientización de familias a través del Taller de Escuela para Personas en Proceso de Adopción, con el fin de ampliar el rango de edad solicitado y fomentar la aceptación de grupos de hermanos, lo que permite agilizar los procesos. Por instrucciones de la presidenta del Patronato del SEDIF, Ceci Arellano, los trámites administrativos son expeditos y gratuitos.
De enero a marzo de 2026, el Sistema Estatal DIF ha concretado tres adopciones (dos niñas y un niño), reafirmando su compromiso con el bienestar de la niñez y la juventud, en coordinación con las políticas impulsadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el gobernador Alejandro Armenta Mier, para garantizar que niñas, niños y adolescentes crezcan en entornos familiares seguros y afectivos.







