
Marisol, víctima de negligencia médica; clama justicia
David Becerra
Marisol Caña Tejeda es una mujer de 42 años que desde el 2022 ha vivido una pesadilla en carne propia por negligencias médicas, dilaciones burocráticas y falta de apoyo real de la autoridad competente.

Marisol fue intervenida el 12 agosto del 2022 por miomas uterinos luego de haber sido diagnosticada en consultas de seguimiento.
Sin embargo, tres días después de la intervención, fue dada de alta sin que ella estuviera del todo conforme, pues presentaba malestares abdominales que los médicos pasaron por alto.
Al volver, 10 días después para el retiro de los puntos, el médico en turno le indicó que tenía una gran cantidad de líquido almacenado en el abdomen, por qué que tenía que volver de urgencia a cirugía. Se mantuvo en observación y al realizar un nuevo ultrasonido, se le informó que aún tenía 240 ML de líquido residual que se traducía en una nueva intervención lo que provocó su enojo.
Ante la desesperación, Marisol optó por tratar su condición médica en el sector privado, lo que se tradujo en dos nuevas cirugías, una para drenar el líquido residual y la siguiente para controlar la peritonitis y apendicitis además de retirar tejido necrosado por las malas prácticas experimentadas en el hospital de La Margarita, lo anterior generó un gasto de más de 150 mil pesos que Marisol no tenía a la mano.
A pesar de haber denunciado el caso ante la FGE y de que se abriera la carpeta de investigación 2301/2023, Marisol se ha topado con dilaciones, contradicciones en los dictámenes y pruebas presentadas. Hoy Marisol alza la voz para dar celeridad a su caso por parte de la fiscalía y de todas las instituciones involucradas en él.
“Les exijo que ustedes me entreguen la reparación del daño, tanto emocional como laboral. Porque el daño está hecho, les exijo a los de la margarita, a los doctores y a las doctoras que estuvieron dentro de la cirugía que se hagan responsables de todo esto. Les exijo por favor, necesito que me otorguen la pensión por invalidez, porque yo necesito que me asegure el Seguro Social y que me otorguen una pensión. No puedo trabajar porque no puedo hacer ningún esfuerzo físico ¿sí?. Les pido a los de la margarita que respondan”.
Así como Marisol, quién hoy gana un poco de recursos al vender pequeñas bolsas de botana en calles del Centro Histórico, hay miles de casos de víctimas de negligencia médica y administrativa. Está temporada en la que conmemoramos a la mujer es un buen momento para visibilizar este tipo de casos en las que mujeres inocentes sufren en silencio.







