Redacción
06/01/2020 , 6:50 pm

Matar a un ruiseñor – Harper Lee

MÉXICO.- El fin de semana estuvo marcado por dos acontecimientos que bien nos remontan a la década de 1960: el lanzamiento espacial del primer cohete privado y por otro lado, un suceso menos festivo; las grandes manifestaciones llevadas a cabo en las ciudades más importantes de Estados Unidos para exigir justicia por el asesinato de George Floyd, un hombre afroamericano, a manos de un policía blanco.

Tomando estos dos acontecimientos como pretexto, nos remontaremos en el tiempo para hablar sobre una obra cumbre dentro de la literatura, que salía a la luz en momentos cruciales de la historia de Estados Unidos y vislumbraba la modernidad a partir de la conciencia de las injusticias. Escrita por una mujer, obra ganadora de un Premio Pulitzer y que aborda temas que tristemente no dejan de ser actuales: racismo, roles de género, prejuicios y moral.

Matar a un ruiseñor (1960) en inglés To Kill a Mockingbird, tiene como punto central un caso de violación cometido por un hombre afroamericano (Tom Robinson) en contra de una mujer blanca (Mayella Ewell) originaria de Alabama, al sur de Estados Unidos. En la novela transcurrirán 3 años hasta que se efectúa el juicio contra Tom, la historia es narrada por una niña de 6 años (Scout Finch) hija del abogado defensor de Tom (Antticus Finch) y que por medio de los juegos que ella y su hermano realizan podemos entender lo que pasa durante esos 3 años.

A lo largo de la novela se nos presentan muchos personajes, la mayoría de ellos definen un rol o estereotipo de la sociedad americana de 1960 y que el lector puede comprobar, no se han disipado del todo. La permanencia de Matar a un ruiseñor en las estanterías de libros y el reconocimiento como clásico de la literatura norteamericana es precisamente porque toca temas como el feminismo y los derechos de la comunidad LGBT.

Te recomiendo leer Matar a un ruiseñor porque no deja de ser actual, justamente en los momentos que estamos viviendo y por ser una obra escrita para tocar la sensibilidad sin necesidad de ser dramática. Puedes encontrar este título en formato impreso o digital.

Con información de Daniela Acevedo

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