
Tribuna Deportes
México fue designado como sede de la Copa Mundial de la FIFA de 1970, convirtiéndose en el primer país en albergar el torneo en el continente americano fuera de Sudamérica. La elección se realizó en el Congreso de la FIFA de 1964, donde se reconocieron la capacidad organizativa del país, su infraestructura deportiva y el impulso al futbol tras los Juegos Olímpicos de 1968. El Mundial se desarrolló en varios estadios emblemáticos distribuidos en distintas ciudades mexicanas, consolidando al país como un referente en la organización de grandes eventos deportivos.
El torneo mantuvo el formato de fase de grupos seguido de rondas eliminatorias y contó con la participación de 16 selecciones. México obtuvo su clasificación automática como país anfitrión, mientras que las demás selecciones accedieron tras exigentes eliminatorias continentales. El campeonato destacó por la transmisión a color a nivel mundial, un avance tecnológico que permitió que millones de espectadores siguieran el futbol con una experiencia inédita para la época.
México 1970 es recordado como uno de los Mundiales más espectaculares de la historia por la calidad de juego y la aparición de momentos inolvidables. Pelé se consagró definitivamente como leyenda al ganar su tercer título mundial con Brasil, acompañado de figuras como Jairzinho, Tostão, Franz Beckenbauer, Gerd Müller y Bobby Moore. El torneo dejó partidos memorables, entre ellos la semifinal entre Italia y Alemania Federal, considerada uno de los mejores encuentros jamás disputados.
La selección mexicana, respaldada por su afición, tuvo una actuación histórica al alcanzar por primera vez los cuartos de final, mostrando un futbol competitivo y ordenado. Aunque fue eliminada por Italia, el desempeño del equipo y la calidez del público reforzaron la imagen de México como un anfitrión ejemplar. La organización, el ambiente festivo y el alto nivel futbolístico consolidaron a México 1970 como un punto de referencia en la historia de la Copa Mundial de la FIFA.







