México, no quiero volverte a ver triste y desolado

Nunca como ahora el país está tan dividido y polarizado. Vientos de fronda soplan por doquier. Todo es inédito en estas fiestas patrias, el grito sin gente y la poca que se ve, enmascarada y con miedo. De pronto se esfumó la alegría mexicana en la conmemoración del 210 aniversario de la Independencia. Solo por las redes sociales, en forma virtual como es ahora nuestra vida, se manifiestan las canciones rancheras y los gritos de “viva México”, muchos de ellos acompañados de “y muera López Obrador”. Los acontecimientos de la presa La Boquilla, en Chihuahua, con dos muertos por disparos por la espalda de agentes de la Guardia Nacional han enardecido a la población fronteriza que mantiene tomada la presa y está rodeada por dicho cuerpo de seguridad.

Se viven momentos de gran tensión, y las fuertes declaraciones del Gobernador Corral en contra del Presidente son leña que aviva el fuego como nunca en esta época que debería ser festiva, aunado a la pandemia con 78 mil 550 muertos oficialmente hasta el martes pasado… y el colmo, la farsa de la rifa del avión como distractor. Agravan este escenario inédito el vencimiento del plazo para recabar un millón setecientas mil firmas, este 15 de septiembre para enjuiciar a los expresidentes, desde Salinas de Gortari hasta Peña Nieto, según lo propone el Presidente y la marcha ciudadana de los integrantes del FRENA para apostarse en un plantón en el zócalo capitalino, que será improbable dadas las restricciones del Gobierno de la Ciudad de México por la pandemia y la presencia del ejército en todo el perímetro circundante al zócalo. Todo ello salpicado por la otra pandemia, la económica, que ha despeñado al país como nunca en 100 años y el imparable embate de la narcoviolencia y la criminalidad en el centro y norte del país.

Pero esto no es mi México. Me niego terminantemente a aceptar estas circunstancias patéticas y desastrosas que estamos viviendo. Si bien por la pandemia tenemos que andar con cubrebocas, de ninguna manera lo necesitamos para gritar nuestra verdad. Lo que vimos el 15 por la noche no es nuestro grito, nuestra mexicana alegría, nuestro sabor y nuestra idiosincracia.

Queremos vivir nuevamente nuestra normalidad no una nueva; sí, queremos justicia, pero no linchamientos mediáticos; sí, queremos vivir en paz y en armonía, pero no divididos y polarizados; sí, queremos acabar con la corrupción, pero no selectivamente; sí, queremos salud, pero no demagogia burocrática; sí, queremos un Estado de Derecho, pero para todos empezando por el Presidente; sí, queremos un cambio político, pero nunca un cambio de sistema que nos lleve al socialismo; sí, queremos una transformación, pero no de cuarta sino de primera, que dé para todos, trabajo, alegría, paz y prosperidad.

México, no quiero volverte a ver triste y desolado. Tú nos enseñaste a ser fuertes y victoriosos por encima del sufrimiento, quiero volver a oír tus cantos, tus mariachis, tus risas y tus pregones de amor y de esperanza. Quiero ver a tus voladores surcar el cielo y a tus pilotos haciendo acrobacias entre las nubes; quiero seguirte saboreando en un taco de carnitas y aguacate, con un tarro de pulque o de cerveza, o una copa de mezcal o de tequila. No quiero verte llorar a tus muertos y a tus desaparecidos; no quiero más mujeres violadas o muertas; no quiero más niños enfermos de cáncer sin medicamentos; no quiero más niños y jóvenes cancelando sueños y emprendedores cerrando negocios. Vuelve a ser mi MÉXICO LINDO Y QUERIDO “… porque si no creyera que eres mío, el propio corazón me lo gritaría y te arrebataría con mis brazos a todo intento de volverte ajeno, sintiendo que a mí mismo me salvaba.” ¡VIVA MÉXICO!

Gracias Puebla, y recuerda: “LO QUE CUESTA DINERO VALE POCO”.

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