
Miles de iraníes participan en funeral de líderes muertos en ataques
Redacción Tribuna
Miles de personas en Teherán desafiaron este miércoles los continuos bombardeos para asistir a la ceremonia fúnebre de los altos cargos fallecidos en ataques estadounidenses e israelíes, marcando la mayor concentración pública en la capital desde el inicio de la guerra.
En la ciudad, en gran parte desierta, la multitud se congregó en la plaza de Enghelab (Revolución en persa), en contraste con las avenidas vacías de las zonas circundantes. La ceremonia se llevó a cabo bajo fuertes medidas de seguridad, con presencia de fuerzas especiales armadas y con pasamontañas.
Entre los fallecidos se encuentra el líder supremo ayatolá Alí Jamenei, muerto el 28 de febrero en el primer día de la guerra tras 36 años en el poder, así como el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abdolrahim Musavi, el jefe de la Guardia Revolucionaria, Mohammad Pakpur, el ministro de Defensa, Aziz Nasiraadeh, y el influyente asesor de seguridad Alí Shamjani.
Los féretros y sus séquitos recorrieron el centro de Teherán en procesión. Un periodista de AFP observó un pequeño féretro con la fotografía de un bebé de dos meses, junto a la bandera iraní. Entre la multitud había mujeres con chadores negros, banderas, flores y adolescentes que portaban fotos de Alí Jamenei y su hijo Mojtaba Jamenei, quien resultó herido en el mismo ataque en el que murieron su padre, su madre y su esposa.
El nuevo líder supremo, de 56 años, aún no ha realizado apariciones públicas desde su elección el pasado fin de semana.
En paralelo, Irán atacó este miércoles varios navíos en el estrecho de Ormuz, estratégico para el transporte de petróleo, y advirtió que está preparado para una guerra prolongada que podría afectar la economía mundial.







