
Niebla desorienta a montañistas en el Pico de Orizaba; todos son localizados con vida
Más de 30 montañistas originarios de Puebla y Ciudad Serdán fueron localizados con vida después de extraviarse durante el descenso del volcán Citlaltépetl, conocido como Pico de Orizaba, en la zona del Valle del Encuentro.
De acuerdo con los primeros reportes, el grupo perdió la orientación debido a la intensa niebla y la escasa visibilidad en la parte alta de la montaña, condiciones que dificultaron identificar la ruta de regreso. Los excursionistas se encontraban a más de 4 mil 500 metros sobre el nivel del mar, en un entorno donde las bajas temperaturas y los cambios repentinos del clima pueden complicar las labores de búsqueda.
Tras recibir el reporte a través del número de emergencias 911, se activó un operativo interinstitucional con la participación de voluntarios, guías certificados, elementos de Protección Civil estatal y municipal de Tlachichuca, así como personal de la Secretaría de Seguridad Pública.
Los equipos de búsqueda lograron ubicar a los montañistas en un camino en desuso. Una vez localizados, los rescatistas les proporcionaron mantas para conservar el calor corporal y realizaron una valoración preventiva ante el riesgo de hipotermia. Posteriormente, comenzaron las maniobras para acompañarlos durante el descenso hacia un albergue.
Según la información disponible, no se reportaron lesiones de gravedad. Algunos integrantes del grupo presentaban cansancio y síntomas leves de deshidratación, por lo que recibieron atención preventiva.
Una montaña que exige preparación
Con una altitud aproximada de 5 mil 636 metros, el Pico de Orizaba es la montaña más alta de México y uno de los destinos más exigentes para quienes practican montañismo. Aunque recibe visitantes durante distintas temporadas del año, sus condiciones ambientales pueden cambiar rápidamente, incluso cuando el ascenso comienza con un clima aparentemente favorable.
La niebla puede reducir considerablemente la visibilidad y dificultar la identificación de senderos, mientras que el frío, el viento y la altitud aumentan el desgaste físico. En las zonas elevadas también existen áreas con hielo y nieve, por lo que las condiciones específicas de la ruta deben evaluarse antes de emprender el recorrido.
El incidente vuelve a poner de relieve la importancia de planear las excursiones y no confiar únicamente en la experiencia individual o en la familiaridad con la montaña. Incluso grupos numerosos pueden desorientarse cuando las condiciones meteorológicas cambian y la visibilidad disminuye.
Ante este tipo de situaciones, las autoridades recomiendan ascender con guías certificados, utilizar ropa térmica y equipo adecuado para la ruta, consultar el pronóstico meteorológico y registrar previamente el recorrido ante Protección Civil, conforme a los procedimientos locales.
La localización con vida de los excursionistas fue posible gracias a la coordinación de los equipos de búsqueda y rescate. El caso recuerda que, en una montaña de gran altitud, la preparación, la prevención y la capacidad de solicitar ayuda a tiempo pueden ser determinantes para proteger la integridad de quienes la visitan.








