Nube tóxica se extiende sobre Teherán tras ataque a depósitos de crudo
Redacción
Como si se tratara de una escena de película, una nube oscura y densa se extendió sobre la capital de Irán tras los recientes ataques de Estados Unidos e Israel atacaran con misiles cinco instalaciones de extracción de petróleo.
Entre los ataques, las regiones afectadas —además de Teherán— fueron Qom y Karaj, lo que derivó el deceso de seis personas y más de 20 heridos; en consecuencia, una de las mayores daños ambientales ha suscitado a la población a permanecer bajo resguardo debido a la propagación de gases tóxicos.
Además de la toxicidad del aire, la lluvia también ha representado un problema debido a lo dañino que representa al generar contacto con la piel.
La pérdida de crudo ha generado la limitación del producto, al reducir la cantidad de gasolina a 20 litros por vehículo.
Reportes recientes han señalado que la Media Luna Roja Iraní —organización humanitaria voluntaria colaboradora de la Cruz Roja—, ha solicitado ante la Corte Penal Internacional una investigación sobre los ataques registrados como posibles crímenes de guerra.
Hasta el momento, reportes del Ministerio de Salud de Irán informan sobre el fallecimiento de más de mil 200 personas, entre la estadística destacan 200 niños.







