Redacción: Tribuna Deportes
09/23/2020 , 8:44 pm

Paranaense liquida a Colo Colo y araña los octavos de la Libertadores

Athletico Paranaense venció 2-0 al Colo Colo este miércoles en Curitiba, en un partido que liquidó en los primeros quince minutos y que lo acerca a los octavos de final de la Copa Libertadores de América.

Los hombres de Eduardo Barros avasallaron a su rival en el primer cuarto de hora. Tal fue la furia del ‘Furacao’, que para llevarse los tres puntos provocó dos autogoles: uno del zaguero Felipe Campos (7) en un córner y el otro del volante Gabriel Suazo (14) en un intento fallido de rechazo.

La victoria consolida a los brasileños como líderes del Grupo C, con nueve puntos en cuatro salidas. Los chilenos son segundos, con seis, a la espera del choque del jueves entre Jorge Wilstermann y Peñarol, ambos con tres unidades, en la altura de la ciudad boliviana de Cochabamba.

Paranaense se meterá en la siguiente ronda si vence a los andinos en Curitiba el 29 de septiembre. Uruguayos y chilenos se juegan sus cartas ese mismo día en Montevideo.

Furia brasileña

A diferencia de los huracanes, que tienen distintas etapas y con los que históricamente se compara al club de Curitiba, los dirigidos por Barros desataron su furia desde el inicio. Ya después, con el adversario rendido, vino la calma, el llamado ojo del huracán.

La norma no escrita de las competiciones internacionales ordena al local que asfixie en los primeros quince minutos. Y al visitante, que resista. Paranaense la siguió al pie de la letra; Colo Colo se ausentó cuando dictaron la lección.

Christian cobró un tiro de esquina que Pedro Henrique disputó con Campos dentro del rectangular chico del portero Brayan Cortés, quien se quedó anclado en su arco.

El testazo del zaguero venció su propia valla, un premio merecido, aunque inesperado en su forma, para un equipo que salió a la grama del Arena Athletico Paranaense con la mira puesta en acortar camino para los octavos de final.

Los clavos que sellaron el ataúd cacique se martillaron siete minutos después. Suazo, destacado en la liga chilena como interior, sentenció a los suyos.

El Chupete intentó despejar un rebote del impreciso Cortés, tras un remate cruzado de Léo Cittadini desde la izquierda, pero la presión en ataque de Erick pudo más y terminó empujándola en su pórtico.

El exinternacional chileno se quedó acostado, derrotado, con las manos cubriendo su rostro. La postal fue un adelanto de la rendición de los albos, que en la liga doméstica están a un punto de la promoción y a cuatro del descenso.

Resignación y control

Pese a que aún quedaban más de 75 minutos de juego, Colo Colo no pudo escapar de las cadenas brasileñas. Paranaense estableció el ritmo de juego y la zona donde se debía jugar. Los chilenos lucharon más de lo que crearon.

En su defensa, los visitantes pueden argumentar que recién empezado el partido, al minuto 6, el extremo argentino Pablo Mouche tuvo que abandonar por una dolencia física.

La avería en la ofensiva evidenció el peso de la ausencia del lesionado Esteban Paredes, goleador histórico de los caciques en la Libertadores. Sin embargo, al frente tenían a un Paranaense que al inicio demostró su disposición para honrar su mote tradicional, ‘Furacao’, y después la serenidad de quien ya se sabía ganador.

Después de las anotaciones, los anfitriones hicieron saber a los visitantes que lo peor ya había pasado. En el cielo ya se veían las estrellas y los ventarrones se habían alejado.

La tensa calma armó con balas de salva a los chilenos, que no inquietaron la portería de Santos, mientras que los locales guardaron munición, que algunos llamarán tormenta, para recuperar terreno en su próxima salida en el Brasileirao, donde solo ajustan tres victorias en diez salidas.

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