Porqué nos distraen con el penacho

Usted tiene una percepción de lo que está ocurriendo hoy en México.

Yo tengo otra.

Los enterados otra más.

Pero…y las autoridades que tienen los hilos del país en sus manos qué información tienen como para rescatar el penacho de Moctezuma de Austria y distraernos con sus plumas verdes que pueden volar si se saca de la urna en la que reposa y se exhibe en un museo de Austria.

Obliga la pregunta ¿qué diablos está pasando?

¿Por qué nos quieren distraer de problemas reales con el penacho, con las cartas de demanda para que nos pidan perdón la iglesia católica y España? temas que se suponía históricamente estaban zanjados.

¿Por qué esa actitud terca de insistir?

Pese a lo cual hay que reconocer que medios no comprometidos con la 4T no le roban espacios a las noticias relacionadas con los efectos de la crisis sanitaria, el desempleo, la quiebra de negocios, los aprietos del sector salud, la violencia, los feminicidios y desde luego al reto de enfrentar la falta de medicamentos para atender a los niños con cáncer, y a adultos también, que en medio de sus dolencias experimentan como se extingue su vida sin posibilidades de ser medicados.

Finalmente la información la tenemos, pero ¿qué hay de fondo? como para querer distraer con el famoso penacho que obsequió Hernán Cortés al Rey.

Carlos I de España de la casa austriaca Habsburgo, y que hoy el presidente López Obrador pretende recuperar como en otro momento lo han intentado otros presidentes como José López Portillo.

¿Qué está pasando en México?

¿Qué viene para México?

La distracción no la han conseguido del todo, porque en plena polémica se ventilan también los jaleos en el movimiento político de Morena y la falta de disposición para reconocer al partido político México Libre que luchan por fundar Margarita Zavala y su esposo el expresidente Felipe Calderón, quienes no contaron con la bendición que sí tuvo la maestra Elba Esther Gordillo, que logró que se diera reconocimiento a su nuevo partido Redes Sociales Progresistas.

¿Qué pasa? o ¿Qué pasará?

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