
Prohíbe Gran Bretaña anuncios de comida chatarra para combatir la obesidad infantil
Redacción Tribuna
Este lunes entran en vigor en Gran Bretaña nuevas regulaciones que prohíben los anuncios diurnos en televisión y en línea de la llamada comida chatarra, en lo que el gobierno califica como una “acción líder a nivel mundial” para combatir la obesidad infantil.
Se espera que la prohibición, dirigida a la publicidad de productos con alto contenido de grasas, sal o azúcar, elimine hasta 7 mil 200 millones de calorías de la dieta de los niños cada año, de acuerdo con el Ministerio de Salud.
El impacto de la restricción a los anuncios emitidos antes de las 9:00 de la noche y en cualquier momento en línea reducirá el número de niños que viven con obesidad en 20 mil, además de generar alrededor de 2 mil millones de libras en beneficios de salud, agregó la dependencia.
La implementación de la medida, anunciada por primera vez en diciembre de 2024, se suma a otras acciones recientes, como la extensión del impuesto al azúcar en productos preenvasados, incluidos batidos, cafés listos para llevar y bebidas de yogur azucaradas.
Asimismo, las autoridades locales recibieron facultades para impedir la instalación de tiendas de comida rápida en las inmediaciones de las escuelas.
El gobierno sostiene que la publicidad influye en qué y cuándo comen los niños, moldeando sus preferencias desde una edad temprana y aumentando el riesgo de obesidad y enfermedades asociadas.
Un informe oficial señala que el 22 por ciento de los niños que comienzan la escuela primaria en Inglaterra presentan sobrepeso u obesidad, cifra que supera un tercio al ingresar a la escuela secundaria, alrededor de los 11 años.
Además, la caries dental es la principal causa de ingresos hospitalarios en el Reino Unido entre niños de cinco a nueve años, según las autoridades.
“Al restringir los anuncios de comida chatarra antes de las 9 p.m. y prohibir la publicidad pagada en línea, podemos reducir la exposición excesiva a alimentos poco saludables”, afirmó el ministro de Salud, Ashley Dalton.
Añadió que la medida forma parte de una estrategia para que el Servicio Nacional de Salud (NHS) se enfoque tanto en la prevención como en el tratamiento de enfermedades, con el objetivo de promover vidas más saludables.
Por su parte, Katharine Jenner, directora ejecutiva de Obesity Health Alliance, calificó la iniciativa como “un paso largamente esperado para proteger a los niños de la publicidad de alimentos y bebidas poco saludables”.
La organización Diabetes UK también celebró la prohibición. Su directora ejecutiva, Colette Marshall, advirtió que la diabetes tipo 2 va en aumento entre los jóvenes y que la obesidad es uno de sus principales factores de riesgo, con posibles consecuencias graves como insuficiencia renal y enfermedad cardíaca.







