
José Carlos Durón Hernández realizó un balance tras el encuentro, reconociendo que el equipo tuvo dos caras marcadas entre la primera y la segunda mitad debido a la falta de contención y la gestión emocional al inicio del juego.
“Sabíamos a lo que nos íbamos a enfrentar, sabíamos el reto que es el fútbol femenil, la Liga MX. Son dos escenarios: el primer tiempo nos costó mucho la parte de las emociones, entender la finalización de jugadas, estar en las coberturas más atentas para evitar los ataques por los costados. El segundo tiempo claro se tuvo que recomponer por obvias razones.”
Respecto a la metodología de trabajo para corregir el rumbo, enfatizó que no se pueden saltar procesos:
“Me deja claro que hay que trabajar del uno al dos. No más. No podemos trabajar del uno pensando que tenemos un avance significativo. Hay que ir del uno al dos y listo, primero como en las cuentas: uno, dos, tres, punto.”
Sobre el mal sabor de boca que le dejó el arranque del juego y lo que se debe ajustar de inmediato, agregó:
“Me deja un sinsabor porque fue muy marcada la actitud y la disposición de ejecutar ciertas acciones del segundo al primer tiempo. Insistir en lo que está bien, corregir lo que está muy evidente y no abandonar. La ejecución está completamente marcada: coberturas en la banda, marcas en el área y punto.”
El formato de competencia y la exigencia de la liga
Al ser cuestionado sobre si el formato del torneo o la división por grupos le beneficia a equipos como Puebla para recortar distancias con la parte alta de la tabla, el director técnico descartó que el sistema cambie la exigencia real del torneo:
“El formato, sea el pasado o este, no cambia. Al final nos vamos a enfrentar contra los mismos equipos. Tienes que competir contra todos, tienes que ajustarte desde tu posición, de tus herramientas y tu realidad. Al final vas a jugar contra todos igual.”
Por: José Carlos Durón Hernández







