¿Qué imágenes saldrán a la Procesión del Viernes Santo en Puebla?
Redacción
Puebla, Pue.- Cada año, la Procesión del Viernes Santo convierte las calles de Puebla en un punto de encuentro para miles de fieles y visitantes. Es uno de los actos religiosos y turísticos más emblemáticos de la Semana Santa, capaz de atraer a personas de distintos estados e incluso del extranjero, quienes acuden para contemplar y acompañar a las imágenes más veneradas de la ciudad.
¿Qué imágenes saldrán a la Procesión del Viernes Santo?
Las figuras que integran la procesión forman parte del patrimonio religioso más querido por los poblanos, piezas históricas que han sostenido la devoción popular durante siglos.
• Virgen Dolorosa del Carmen — Obra del siglo XVIII atribuida a José Villegas Cora. Se resguarda en la capilla de Santa Teresa del Templo del Carmen y es una de las advocaciones marianas más reconocidas en la ciudad.

• Nuestra Señora de la Soledad — Imagen del siglo XVII a la que los fieles atribuyen favores como protección ante asaltos, unión familiar, prosperidad y bienestar. Su presencia en la procesión es una de las más esperadas.

• Jesús de las Tres Caídas — Venerado en el Templo de Analco, es una de las figuras con mayor arraigo comunitario. La tradición señala que su escultor permitía la presencia de un hombre ciego durante su elaboración, lo que alimentó la leyenda en torno a esta imagen.

• Jesús Nazareno de San José — Pieza de finales del siglo XVI vinculada a la cofradía más antigua de Puebla. Su participación simboliza continuidad histórica y tradición.

• Señor de las Maravillas — Considerado el Cristo más venerado de Puebla, resguardado en el Templo de Santa Mónica. Su paso por las calles suele ser uno de los momentos de mayor emotividad.

• Santo Niño Doctor de Tepeaca — Su devoción se consolidó desde 1942 y atrae a creyentes de diversas partes del mundo. De acuerdo con el sacerdote Jorge Rosas, encargado del templo, la tradición señala que esta imagen “sale a caminar y curar enfermos”.

• Jesús de la Misericordia — Inspirado en las revelaciones hechas a Santa Faustina Kowalska en 1931, bajo la advocación de la Divina Misericordia. Su presencia refuerza el mensaje de perdón y esperanza.








