(Foto: Especial)

Fernando Manzanilla Prieto
12/30/2020 , 10:35 pm

Recuento Covid 2020

Para cerrar el año, quisiera compartir con ustedes, amables lectores, algunas ideas y propuestas que se publicaron en este espacio a lo largo de estos meses de pandemia. Se trata de varios extractos de mis artículos dedicados al tema del Covid desde marzo hasta la fecha. El objetivo es tener presente algunas lecciones para poder enfrentar de la mejor manera esta segunda oleada que amenaza con extenderse hasta marzo. Aprovecho para desearles un Próspero Año Nuevo.

11/marzo.- “Para los países con casos esporádicos, como México (7 casos confirmados), las recomendaciones de la OMS consisten en enfocar los esfuerzos en identificar casos sospechosos, confirmar casos reales, tratarlos, aislarlos y revisar a sus contactos.”

1/abril.- “Además de aplicar medidas de contención para “achatar” la curva epidemiológica, se deben aplicar también las medidas adecuadas para “achatar” la curva de recesión económica. Sobre todo, considerando el hecho de que el daño económico de medidas equivocadas puede ser permanente y, por tanto, aún más letal que la propia pandemia.”

8/abril.- “Debemos apresurarnos a conseguir todo el material necesario para proteger a nuestros trabajadores de la salud. Ellos son los que están en la primera línea de defensa. Y, por lo tanto, son a los que más debemos cuidar, porque serán los verdaderos héroes en esta batalla.”

22/abril.- “En mi calidad de diputado federal, he manifestado mi apoyo total a la propuesta de establecer sanciones más severas en el Código Penal, a quien se atreva a agredir, física o verbalmente, a alguno de ellos […] Todos tenemos la responsabilidad de proteger y cuidar al personal de salud. Cada médico, doctora, enfermero y enfermera es una heroína o es un héroe, que está enfrentando al que en este momento es el enemigo número uno de las y los mexicanos: el coronavirus. Apoyemos a estos guerreros, porque el día de mañana, cualquiera de ellos puede salvarnos la vida.”

1/julio.- “Es cierto que en el sismo del martes 23 junio se activaron los protocolos y la gente salió de manera ordenada de oficinas y hospitales. Sin embargo, no se aplicaron medidas de seguridad para evitar nuevos contagios. La gente salió y se reunió en los puntos de seguridad, pero sin guardar sana distancia. A muchos no les dio tiempo ni de ponerse cubrebocas, pero tampoco hubo quién se los repartiera en la calle. Tampoco se aplicaron medidas preventivas de contagio durante el retorno de la gente a sus lugares de trabajo. No hubo filtros de control ni protocolos de higiene previamente definidos. El pánico le ganó a la sana distancia. Nadie se acordó que estamos en plena pandemia, y que, en Puebla, estamos en la etapa de mayor contagio.”

15/julio.- “Debemos ser enfáticos. Cualquier idea de “nueva normalidad” debe partir de una premisa básica: la necesidad de contener la propagación del virus. Una vez alcanzado este objetivo, la posibilidad de reactivar la economía y aprender a coexistir con el virus, dependerá de nuestra capacidad para asimilar y socializar la nueva cultura Covid.”

13/agosto.- “Considero que, dadas las circunstancias, la disposición de que este año las clases serán impartidas a distancia, es una decisión acertada; sin embargo, es importante tener en cuenta los restos que implica hacerlo a través de la televisión y el radio, pero más importante aún, los riesgos que ello entraña en términos de exclusión de grupos vulnerables. Es claro que la pandemia no solo ha evidenciado muchos de los problemas de la educación pública en México, sino que ha venido a exacerbar su carácter excluyente al dejar fuera de su alcance y beneficios a los sectores que padecen mayores condiciones de pobreza y marginación.”

24/septiembre.- “Hoy estamos viviendo una nueva tragedia. No es como un sismo o un huracán que de un solo golpe afecta a miles o a millones. Es una tragedia sanitaria, que poco a poco nos va golpeando, a veces sin que lo notemos. Frente a esta amenaza, considero que en lugar de “normalizar” la zozobra o el miedo, la nueva normalidad debe sacar a relucir el coraje, la cooperación y la solidaridad que las y los mexicanos solemos mostrar ante la tragedia. Tenemos que normalizar la prevención, el espíritu de equipo y de unidad que en otras ocasiones nos ha permitido salir adelante. Pero lo tenemos que hacer empujando todos en un mismo sentido, con el objetivo de construir algo mejor de lo que teníamos.”

17/diciembre.- Reflexionando sobre este balance (2020) que en primera instancia podría parecer muy negativo, caí en cuenta de que, a pesar de todo lo malo que ha pasado y de lo que aún nos falta por vivir antes de superar esta emergencia, en general, la pandemia nos ha hecho mejores personas y mejores ciudadanos […] Creo que esta contingencia nos ha hecho menos egoístas y más cooperativos. Nos ha hecho voltear a ver al otro y preocuparnos —y ocuparnos— no solo por nuestro bienestar personal, sino por el bien común. También creo que, paradójicamente, la lejanía nos ha acercado más a nuestros seres queridos. Pero lo más importante es que la pandemia también nos ha dado la oportunidad de valorar lo que somos y lo que tenemos como sociedad. Nos ha orillado ha repensar el futuro que queremos, no solo para nosotros en lo individual, sino en función de los demás. Lo cual implica no solo que yo esté bien, sino que estemos bien todos.”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *