
La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno señaló a la Secretaría de Marina (Semar) por un inadecuado control en la captación y resguardo de ingresos propios, luego del robo de 22 toneladas de mango ataulfo en el Polo de Desarrollo Tapachula II, en Chiapas. El señalamiento quedó asentado en una auditoría interna que documenta fallas operativas y de supervisión en una instalación bajo resguardo militar.
De acuerdo con el reporte, el 20 de mayo dos elementos de la Marina custodiaban el acceso al polo cuando tres vehículos se estacionaron frente al portón principal. Una mujer descendió, se identificó como Brenda Elizabeth Meza, supuesta funcionaria de la Secretaría de Bienestar, y afirmó contar con autorización del gobierno federal para retirar el mango almacenado. Sin mayor verificación, se le permitió el ingreso.
El documento detalla que un día antes, el 19 de mayo, al menos 100 personas ingresaron al mismo sitio en menos de una hora, también identificándose como “servidoras públicas de Bienestar”. Estas personas cortaron y estibaron mango ataulfo de primera calidad que formaba parte de los ingresos proyectados por la empresa estatal Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), derivadas de la explotación de recursos naturales tras la tala de árboles para la construcción del Tren Interoceánico.
La auditoría fue firmada por el capitán José Ramón Gutiérrez, director ejecutivo de Promoción e Inversiones, quien subrayó que la Semar no aplicó protocolos mínimos de control para la salida de bienes, pese a tratarse de un activo bajo custodia oficial.
Brenda Elizabeth Meza Sandoval, ingeniera agrónoma y exfuncionaria de la Secretaría de Bienestar en Chiapas, negó haber participado en el robo. Aseguró que fue la propia Marina la que dispuso del mango, argumentando que la cosecha no se realizó a tiempo y que gran parte de la fruta ya había caído. Según su versión, cuenta con fotografías y un reporte entregado en la zona naval que respaldan su dicho.






