
Sheinbaum y Trump acuerdan agenda de trabajo en temas comerciales
Redacción
En un paso estratégico para la relación binacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron una llamada telefónica que ha sido calificada por ambas partes como “productiva y cordial”.
Sostuvimos una productiva y cordial conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Seguimos avanzando en temas comerciales y en la relación bilateral.
Convenimos que ambos equipos seguirán trabajando conjuntamente. También tuve el gusto de saludar a su esposa… pic.twitter.com/5ZqT4BgPOI
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) January 29, 2026
El diálogo se centró en la estabilidad económica de la región y el fortalecimiento de los lazos comerciales, marcando una ruta de cooperación temprana entre ambas administraciones.
Continuidad en la mesa de negociación
El punto central del acuerdo entre ambos líderes fue la instrucción a sus respectivos equipos de trabajo para mantener una comunicación constante. El objetivo es avanzar en la agenda comercial, especialmente en un contexto donde el T-MEC y el flujo de inversiones son pilares fundamentales para la prosperidad de Norteamérica.
A través de un breve comunicado y redes sociales, la mandataria mexicana destacó el tono positivo del intercambio:
”Tuvimos una llamada muy productiva con el presidente Donald Trump. Acordamos que nuestros equipos seguirán trabajando de manera conjunta en los temas comerciales que nos unen como región”.
Claves del encuentro telefónico
Tono diplomático: A diferencia de las tensiones habituales en periodos de transición o renegociación, el intercambio se mantuvo bajo un espíritu de respeto mutuo.
Foco Económico: Se priorizó el entendimiento en materia de comercio e industria, áreas críticas para la estabilidad del peso mexicano y el mercado estadounidense.
Equipos Técnicos: Se espera que en las próximas semanas se anuncien las mesas de trabajo donde participarán las secretarías de Economía y Relaciones Exteriores por parte de México, y sus contrapartes en Washington.
Este primer acercamiento formal disipa incertidumbres en los mercados y establece un precedente de diálogo directo entre los dos jefes de Estado, quienes enfrentan retos comunes en la frontera y en el intercambio de bienes y servicios.






