
Trump se ensaña con China y Europa en su guerra arancelaria mundial
AFP
Washington, Estados Unidos.- El presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó este miércoles una ofensiva comercial generalizada con aranceles masivos contra China y la Unión Europea y uno mínimo universal del 10%.
Es, según él, una “declaración de independencia económica” para impulsar una “edad de oro” en Estados Unidos.
“Durante décadas, nuestro país ha sido saqueado, violado y devastado por naciones cercanas y lejanas, aliadas y enemigas por igual”, dijo en la rosaleda de la Casa Blanca antes de mostrar una lista de los socios comerciales que sanciona.
En las operaciones electrónicas posteriores al cierre de Wall Street, el Dow Jones, el Nasdaq y el S&P 500 se desplomaron. El oro, valor refugio, se ha disparado hasta batir un récord.
El jueves las bolsas amanecieron aturdidas: Tokio llegó a perder casi un 4%, mientras que Seúl, Hong Kong y Sídney un 2%.
La ofensiva proteccionista, sin parangón desde los años 1930, consiste en una tarifa aduanera mínima del 10% para todas las importaciones y recargos selectivos para ciertos países.
La factura es astronómica para China: sus productos serán gravados con un 34%, que se suma al 20% que le impuso en febrero. Y para la Unión Europea (UE), a la que reservó 20% adicional.
Pekín aseguró que “se opone firmemente” a los gravámenes y anunció “contramedidas para resguardar” sus derechos e intereses, según un comunicado de su Ministerio de Comercio.
Y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, consideró que los aranceles constituyen un “duro golpe a la economía mundial” y pidió diálogo, aunque dijo que la UE está “preparada para responder”.
Por su parte, tarifas anunciadas por Trump serán del 24% para Japón, el 26% para India, 31% para Suiza y 46% para Vietnam, donde la bolsa de Hanói caía más del 6%.
El ministro japonés de Comercio, Yoji Muto, las calificó de “extremadamente lamentables” y dijo que pidió a Washington “no aplicarlas”.
Varias economías latinoamericanas figuran en la lista: Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras y El Salvador. Pero aplicará el 10% a las importaciones de estos orígenes, es decir la tasa mínima. La excepción es Nicaragua, con el 18%.
Algunos bienes como el cobre, los productos farmacéuticos, los semiconductores, la madera, el oro, la energía y “ciertos minerales” no están sujetos a los aranceles anunciados el miércoles, según una nota de la Casa Blanca.
El gravamen universal del 10% entrará en vigor el 5 de abril a las 04H01 GMT y los más altos, el 9 de abril a la misma hora.
– “Declaración de guerra” –
Estos recargos están calculados para reflejar también las llamadas barreras no arancelarias que estos países imponen a la entrada de productos estadounidenses, por ejemplo las regulaciones sanitarias y los estándares ambientales.
Los analistas han quedado atónitos con la forma de calcular las tarifas y una lista que incluye islas remotas del Ártico. Trump en cambio se considera benévolo.
Para Maurice Obstfeld, economista del Instituto Peterson de Economía Internacional (PIIE), estos impuestos son “una declaración de guerra a la economía mundial” y resultarán “absolutamente aplastantes”.
Trump también puso fin a la exención de derechos de aduana para los paquetes pequeños enviados desde China, lo que beneficiaba a los gigantes chinos del comercio electrónico Shein y Temu.
– ¿Y los vecinos? –
Ni México ni Canadá, los socios de Estados Unidos en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), figuran en la lista.
“En este momento, Canadá y México siguen sujetos a la emergencia nacional relacionada con el fentanilo y la migración (…) no al nuevo” régimen, declaró a periodistas un funcionario de la Casa Blanca. Esto implica aranceles del 25% (10% para los hidrocarburos canadienses) salvo para los productos contemplados en el T-MEC.
Otros países como Cuba, Bielorrusia, Corea del Norte o Rusia tampoco figuran en la lista porque están sometidos a sanciones que merman las relaciones comerciales.
Trump ve los gravámenes casi como una varita mágica capaz de reindustrializar el país, reequilibrar la balanza comercial y eliminar el déficit fiscal.
Desde que en enero regresó a la Casa Blanca, ha aumentado las tarifas no solo a sus vecinos y a China, sino al acero y el aluminio independientemente de su origen.
A las 04H01 GMT de este jueves, entró en vigor un arancel adicional del 25% a los automóviles y componentes fabricados en el extranjero.
Habrá una excepción: los vehículos ensamblados en México o Canadá estarán sujetos a un impuesto del 25% sólo sobre la parte de piezas sueltas que no procedan de Estados Unidos.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, prometió “luchar” con “contramedidas”.
Pero el secretario del Tesoro, Scott Bessent, desaconseja tomar represalias para evitar “una escalada”.
“Si se quejan, si quieren un arancel cero, entonces fabriquen su producto aquí mismo, en Estados Unidos”, zanjó Trump.
“No podemos pagar los déficits de Canadá, México y tantos otros países. Solíamos hacerlo. Ya no podemos”, insistió el millonario.