
Redacción
El Jardín Recinto La Paz registra afluencia de visitantes desde el entierro de Rubén Oseguera Cervantes. El exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación fue abatido el 22 de febrero de 2026 y sepultado el 2 de marzo. Testigos indican que personas acuden al sitio para observar la tumba, tomar fotografías y recorrer el camposanto.

El recinto permaneció bajo resguardo de fuerzas federales y estatales durante el sepelio. Visitantes señalan la presencia de vigilantes no identificados, descritos como halcones. De acuerdo con testimonios recogidos por prensa nacional, familiares del capo reconocen el interés público tras su muerte y no impiden la llegada de curiosos.
El flujo de personas se vincula con el llamado narcoturismo. Este fenómeno implica recorridos por lugares asociados a figuras del crimen organizado, práctica documentada en países como Colombia con la figura de Pablo Escobar. En México, la visita a tumbas y sitios relacionados se mantiene en crecimiento.
En el mismo cementerio reposan familiares de Rafael Caro Quintero. Otros espacios como Jardines del Humaya albergan restos de figuras vinculadas al Cártel de Sinaloa, entre ellos Arturo Guzmán Loera y Arturo Beltrán Leyva.







