Volkswagen sacude al mundo: recortará 100 mil empleos
El gigante automotriz alemán reducirá cerca del 15 por ciento de su plantilla y analiza el futuro de cuatro plantas en Alemania.
El fabricante alemán Volkswagen enfrenta una de las mayores reestructuraciones en la historia de la industria automotriz, luego de acordar con sus sindicatos la reducción de 100 mil puestos de trabajo antes de que concluya la década.
La compañía aprobó un nuevo plan para eliminar alrededor de 50 mil empleos, que se suman a otros 50 mil recortes previamente pactados. En conjunto, la medida representa cerca del 15 por ciento de su plantilla laboral a nivel mundial.
Volkswagen justificó la decisión ante la necesidad de ajustar su estructura de trabajadores a las condiciones económicas actuales. El grupo, que reúne marcas como Volkswagen, Audi y Porsche, atraviesa un periodo de presión debido a los aranceles estadounidenses, el comportamiento irregular de la demanda de vehículos eléctricos y, especialmente, la creciente competencia en el mercado chino.
La magnitud del recorte convierte al plan en la mayor reestructuración registrada hasta ahora en la industria automotriz mundial. Incluso supera los aproximadamente 50 mil empleos que General Motors eliminó tras declararse en quiebra en 2009.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación se encuentra en Alemania, donde Volkswagen advirtió que no está garantizada la continuidad a largo plazo de cuatro de sus plantas: Hannover, Emden, Zwickau y Neckarsulm. La empresa analiza posibles usos alternativos para estas instalaciones, aunque la eventual clausura de fábricas marcaría un hecho inédito para el fabricante en su propio país.
La situación ha provocado inquietud entre los trabajadores y las comunidades que dependen de estas instalaciones. En Zwickau, por ejemplo, empleados han advertido que una eventual desaparición de la planta tendría repercusiones más allá de quienes laboran directamente en ella, debido a la actividad económica generada alrededor de proveedores y otros negocios vinculados con la fábrica.
El futuro de Volkswagen fue respaldado por su consejo de supervisión, integrado tanto por representantes de los trabajadores como de los accionistas. El órgano aprobó por unanimidad el plan presentado por el comité ejecutivo.
Oliver Blume, director ejecutivo del grupo, consideró que el acuerdo representa una señal importante para la continuidad y transformación de Volkswagen, en un momento en el que la compañía busca reducir costos y adaptarse a un mercado automotriz cada vez más competitivo.







