Pide Fernando Manzanilla garantizar seguridad de centros educativos (Foto: Especial)

Fernando Manzanilla Prieto
01/13/2021 , 7:08 pm

2021: oportunidad para crecer espiritualmente

2021 será, sin duda, un año difícil. ¿Qué podemos hacer para no quedar atrapados en sentimientos como la ansiedad, la frustración y el enojo? ¿Qué podemos hacer para encontrar tranquilidad y felicidad?

¿Cómo podemos aplacar estas disonancias, estos conflictos, entre nuestras aspiraciones y la realidad, entre lo que deseamos y lo que realmente podemos hacer? Porque son estas brechas las que consumen mucha de nuestra energía y de nuestra fuerza, desgastándonos día a día, condicionando negativamente nuestro estado de ánimo.

El famoso monje budista Matthieu Ricard, conocido como “el hombre más feliz del mundo”, recomienda trabajar todo lo posible en encontrar el camino de la paz y la libertad interna. Ello implica dejar de preocuparse por ciertas cuestiones que están fuera de nuestro alcance y que no podemos remediar. Implica dejar de ser prisioneros de aquellos problemas que nos rebasan por mucho y que muchas veces, incluso, ni siquiera entendemos. Implica, en fin, dejar de tener miedo y de sentirnos amenazados y vulnerables.

La pregunta obvia es ¿cómo lo logramos? ¿Cómo alcanzamos esa paz y esa libertad interna en medio de la crisis y la pandemia que estamos viviendo? Ese es, precisamente, el reto que tenemos este 2021. Y la clave para lograrlo radica en pensar, primero, que todas las circunstancias que causan sufrimiento son temporales por naturaleza. Y segundo, en tratar de identificar aquellos estados mentales que nos atormentan y ser capaces de sustituirlos por otros que nos liberen, como por ejemplo, la gratitud, la bondad, la benevolencia y la compasión.

Debemos empezar a practicar estos sentimientos, antes que nada, hacia nosotros mismos, porque eso nos permitirá valorarnos y aceptarnos en lo personal, y encontrar así el camino de la paz interior. Posteriormente, debemos practicarlos hacia los demás, porque solo cuando cultivamos el amor altruista, activamos esa parte de nuestro corazón y de nuestra espiritualidad, que genera la fortaleza necesaria para dejar a un lado el egoísmo, que es lo que más nos ahoga.

Cuando sintamos un momento de paz, de amor, de libertad o cuando sintamos un momento de armonía con nuestros seres queridos o con lo que nos rodea, debemos tratar de capturar esa sensación e intentar acudir a ella cuando nos atormenten ansiedades, inseguridades o miedos. No es una tarea sencilla; se requiere esfuerzo y dedicación constantes para desarrollar la capacidad de revivir y cultivar esos momentos en los que nos hemos sentido plenos.

Si solo estamos ocupados en pensar en problemas, no tendremos nunca el tiempo y la paz necesarias para generar estos estados de ánimo necesarios para liberarnos internamente. Pero si logramos familiarizarnos con esa sensación, llegará un momento en que la hagamos parte de nosotros mismos y entonces, nada nos podrá hacer sentir vulnerables nunca más.

Así que no lo olvidemos: la única forma de lograr tranquilidad y felicidad en la adversidad es encontrando la paz y la libertad dentro de nosotros mismos, para luego expresarla en formas que beneficien a los demás. Eso nos permitirá alcanzar ciertos estados mentales que nos generen satisfacción y armonía.

Los invito a que en este 2021 comencemos a crecer internamente y a fortalecer el espíritu.

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