
Claman por ayuda: Poblanos varados en Israel por guerra
Redacción
La comunidad empresarial y civil de Puebla ha encendido las alarmas tras la difusión de una imagen que revela las precarias condiciones en las que se encuentran decenas de mexicanos en Jerusalén.

Bajo el resguardo de un “sheltered room” (cuarto de seguridad), los connacionales enfrentan serias dificultades para cubrir sus gastos de hospedaje y alimentación ante la cancelación de vuelos y el cierre de fronteras.
El refugio como único hogar
La fotografía, respaldada por COPARMEX Puebla bajo su lema “Personas Primero”, muestra a un grupo de aproximadamente 30 personas sentadas en el suelo de un refugio subterráneo. Estos espacios, diseñados para resistir ataques con misiles, se han convertido en la vivienda temporal de familias que viajaron al Medio Oriente con fines turísticos y religiosos.
Según reportes de familiares, la situación ha pasado de la incertidumbre al desespero financiero. “Se nos ha informado que ciudadanos mexicanos en Jerusalén atraviesan dificultades para cubrir su hospedaje ante la situación actual”, reza el comunicado oficial, subrayando que muchos hoteles han sido evacuados o han aumentado sus costos operativos debido a la crisis.
Solidaridad desde el sector empresarial
Ante la falta de una vía de evacuación inmediata en los primeros días del conflicto, COPARMEX Puebla y líderes empresariales locales iniciaron una campaña de recaudación de fondos para brindar apoyo humanitario.
La cuenta de apoyo está a nombre de Martha Irma Solís Cabrera, reconocida empresaria poblana y directora de Dos Aguas Consulting, quien ha fungido como enlace para canalizar los recursos directamente a los afectados en la zona de conflicto. Los fondos se destinan principalmente a:
Pago de extensiones de hospedaje en zonas seguras.
Compra de víveres y agua potable.
Gestión de traslados hacia aeropuertos en cuanto se habiliten puentes aéreos.
Contexto de la crisis
Este grupo forma parte de los cientos de mexicanos que quedaron atrapados tras el ataque del 7 de octubre. Mientras el Gobierno Federal, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), gestionaba los vuelos de la Fuerza Aérea Mexicana, la sociedad civil poblana se organizó para evitar que sus ciudadanos quedaran en situación de calle en una ciudad bajo asedio.







