
Sandra Sánchez
Nuevamente, la “autoridad”, que se supone debería cuidar los bienes de las y los habitantes de la junta auxiliar Ignacio Romero Vargas, busca abonar a sus bolsillos con la venta del predio conocido como La Cohetería, ubicado entre las calles Santa Elena y Anáhuac.
Históricamente, quienes han fungido como presidentes auxiliares —puntualmente Miguel y Hugo López Cosca, así como Diana de Bernardo— han intentado vender este terreno, icónico en la demarcación por ser el escenario de la representación de la vida, pasión y muerte de Jesús, la cual reúne a miles de visitantes cada Semana Santa desde hace más de 50 años.
Además, el espacio permite que vecinos tomen clases de manejo, disfruten de eventos artísticos y culturales, compren en un mercado itinerante semanal y practiquen deportes mediante torneos de fútbol, entre otras actividades que benefician directamente a la comunidad.
Debido a su ubicación y a los ingresos que genera, pues tan solo en Semana Santa los juegueros pagan más de 50 mil pesos por instalarse durante Jueves y Viernes Santo, distintos presidentes auxiliares han buscado vender el predio, principalmente a constructoras.
En al menos cinco ocasiones han intentado intervenir el terreno con maquinaria pesada, excavaciones para tubería o cimientos, pero los habitantes se han organizado para expulsarlos y defender el espacio comunitario.
Sin embargo, la comercialización del lugar vuelve a tomar impulso con la actual presidenta Diana de Bernardo, respaldada por ex ediles. Esto ocurre pese al aumento de la delincuencia y las adicciones en la zona, hechos que incluso han derivado en pérdidas humanas, como un caso reciente registrado el 7 de abril en un presunto asalto.
Ante ello, la comunidad solicita la intervención del Gobierno del Estado y del Ayuntamiento de Puebla para expropiar el predio y garantizar que su uso beneficie exclusivamente a las y los vecinos, así como la continuidad de la tradicional representación religiosa.






