
Google promete un motor de búsqueda que actúa por el usuario
AFP
Google presentó el martes su plan para convertir su famosa barra de búsqueda en un asistente de inteligencia artificial (IA) capaz de reservar un restaurante, seguir las noticias o contactar a un profesional, con solo hacer una pregunta.
Después de tres años de dificultades para competir con el ChatGPT de OpenAI, el equivalente de Google, Gemini, cuenta ahora con 900 millones de usuarios mensuales, el doble que el año pasado. Y la función de búsqueda por IA de Google, AI Mode, ya tiene 1.000 millones de usuarios mensuales declarados en el mundo.
El martes, en la conferencia anual de Google, cerca de su sede en Mountain View, California, su CEO Sundar Pichai presentó el siguiente paso: Gemini Spark, un agente de IA personal disponible a partir de la próxima semana para los suscriptores de gama alta en Estados Unidos.
“Me gusta cómo la búsqueda se parece cada vez menos a una serie de consultas individuales y cada vez más a una conversación continua, que ofrece a los usuarios una comprensión más profunda y los conecta con la inmensidad de la web”, declaró Pichai a periodistas.
El motor de búsqueda de Google también se actualizará este verano boreal en Estados Unidos con agentes de IA permanentente activos para alertar sobre noticias, reservar en un restaurante o contactar a un profesional.
El grupo también desveló un proyecto de “cesta de compra universal“, concebido para reunir las compras del internauta en todas sus plataformas -la de búsqueda, Gemini, YouTube o Gmail- mediante un sistema que detecta automáticamente las mejores ofertas.
El despliegue también está previsto para este verano boreal para los usuarios estadounidenses.
Estas funcionalidades se inscriben en la ola de la llamada “IA agéntica”, que se ha adueñado de Silicon Valley desde que el desarrollador austríaco Peter Steinberger lanzó a finales de 2025 OpenClaw, una plataforma que permite a la IA reservar vuelos, gestionar correos electrónicos y crear aplicaciones con una simple petición.
OpenAI contrató a Steinberger y los gigantes tecnológicos compiten ahora por ofrecer estas funcionalidades al público, pese a las preocupaciones sobre la seguridad y los crecientes costos de computación que conllevan.







