Diputados de Puebla se dividen por revisión policial en anexos
Puebla, Pue. — Los diputados de Puebla se dividen ante la falta de regulación y las denuncias de maltrato en los más de 200 anexos que operan en la entidad. Mientras en el Congreso local se debate una reforma para permitir que la policía inspeccione estos centros —ante la sospecha de que ocultan a delincuentes—, otra postura rechaza el uso de la fuerza pública y exige priorizar la atención psicológica para los internos.
Posturas encontradas en el Congreso local
Por un lado, el diputado Andrés Villegas Mendoza propone una reforma legal que faculte a los elementos de seguridad para ingresar a dichos establecimientos, argumentando que diversas personas que escapan de la justicia aprovechan el aislamiento de estos lugares para esconderse de la ley.

En contraste, el presidente de la Junta de Gobierno del propio Congreso, Pavel Gaspar, se manifestó en desacuerdo con dicha medida y sostuvo que, en lugar de recurrir a la fuerza pública, es prioritario atender a las personas internadas mediante apoyos psicológicos.

Sin registro sanitario ni métodos claros de rehabilitación
Lo cierto es que en Puebla operan más de 200 centros de rehabilitación; algunos funcionan bajo el amparo de la organización de Alcohólicos Anónimos (AA), mientras que otros carecen de cualquier tipo de registro o control sanitario.
Leer también: Muere interno en anexo de Tepeaca; indagan causas
Tampoco se conocen formalmente sus métodos de rehabilitación, e incluso algunos de estos sitios son fuertemente cuestionados debido al uso de golpes y sistemas poco ortodoxos que ponen en duda su capacidad real para rehabilitar a quienes enfrentan el alcoholismo o la drogadicción.
Seguridad Pública busca inspecciones sorpresivas
Ante este panorama, la Secretaría de Seguridad Pública ha planteado que únicamente busca la autorización necesaria para realizar inspecciones aleatorias y sorpresivas en las instalaciones. Con estas acciones, la dependencia pretende confirmar que los centros no estén siendo utilizados como escondites por delincuentes que se aprovechan de las condiciones de estos espacios para eludir la acción de la justicia.







