
Irán afirma tener una “profunda desconfianza” tras acuerdo con EEUU
Tras semanas de una escalada militar que puso en vilo a la comunidad internacional, Estados Unidos e Irán han confirmado el cierre de un acuerdo para poner fin a las hostilidades en Medio Oriente.
Sin embargo, la histórica tregua, mediada por Pakistán con el respaldo de Qatar, Arabia Saudita y Türkiye, está marcada por un clima de tensión latente: el gobierno iraní ha dejado claro que el documento no nace de un ánimo de reconciliación, sino de una estrategia de vigilancia mutua.
”No es un acto de confianza”
El viceministro de Asuntos Jurídicos e Internacionales de Irán, Kazem Gharibabadi, fue enfático al declarar que la rúbrica del memorando de entendimiento —prevista para este viernes 19 de junio en Suiza— no representa un gesto de buena voluntad hacia la administración de Donald Trump.
”El texto fue diseñado bajo una premisa de profunda desconfianza”, señaló el funcionario iraní, subrayando que Teherán mantendrá una supervisión estricta sobre el cumplimiento de cada punto acordado. Según fuentes oficiales, el acuerdo contempla:
Cese de hostilidades: El fin inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el sur del Líbano.
Desbloqueo marítimo: La reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval que Washington mantenía contra los puertos iraníes.
Nueva hoja de ruta: El inicio de negociaciones técnicas en un plazo de 60 días para avanzar hacia un acuerdo definitivo.
Un tablero geopolítico complejo
Mientras el presidente Donald Trump celebró el acuerdo a través de su plataforma Truth Social, instando a la reactivación del flujo de petróleo global, las reacciones han sido dispares. En Israel, ministros del ala radical han expresado su rechazo, calificando el pacto como perjudicial para su seguridad, lo que añade otra capa de incertidumbre al frágil escenario regional.
Por su parte, el grupo Hezbolá ha celebrado el alto al fuego en el Líbano como una victoria diplomática del compromiso iraní, aunque ha instado a la población a mantener la prudencia antes de intentar regresar a sus hogares.
Con la ceremonia de firma en Ginebra a pocos días de distancia, el mundo observa con cautela si este “fin de la guerra” será el inicio de una estabilidad real o simplemente una pausa en un conflicto marcado por décadas de enemistad.







