
Nutrición y prevención: la importancia de la papa en el control de la glucosa
Mantener una alimentación equilibrada es uno de los pilares fundamentales para el cuidado de la salud.
Durante años, la papa ha sido señalada como un alimento que puede elevar rápidamente los niveles de azúcar en la sangre. Sin embargo, especialistas en nutrición señalan que, consumida de manera adecuada, puede formar parte de una alimentación equilibrada e incluso aportar beneficios para el control de la glucosa.
La papa es una fuente importante de carbohidratos, vitamina C, potasio y fibra. Su impacto en los niveles de azúcar depende de factores como la variedad, el método de cocción y los alimentos con los que se acompaña.
De acuerdo con expertos, consumir papa cocida junto con proteínas, verduras y grasas saludables ayuda a ralentizar la absorción de los carbohidratos, evitando aumentos bruscos de glucosa. Asimismo, cuando la papa cocida se enfría antes de ser consumida, desarrolla almidón resistente, una fibra que favorece la salud intestinal y contribuye a una respuesta glucémica más moderada.
Como bien se sabe, consumir en exceso no es bueno, por lo que especialistas recomiendan evitar preparaciones con exceso de grasas o azúcares añadidos y optar por métodos de cocción como el hervido, horneado o cocido al vapor.
Si bien las personas con diabetes o problemas de control glucémico deben seguir las indicaciones de profesionales de la salud, la evidencia científica indica que la papa no necesariamente debe excluirse de la dieta, sino incorporarse de forma equilibrada dentro de un plan de alimentación saludable







