
Netflix enfrenta demanda millonaria tras el robo de información
La plataforma de streaming Netflix enfrenta una millonaria demanda por al menos 105 millones de dólares interpuesta en un tribunal federal de California por la productora británica Op-Fortitude Ltd y el productor suizo Simon Afram.
El motivo es el robo de un disco duro que contenía una copia maestra sin cifrar de la película inédita Fortitude, un thriller de espionaje sobre la Segunda Guerra Mundial protagonizado por Nicolas Cage, Ben Kingsley y Ron Perlman.
Incidente al interior de Netflix
De acuerdo con los documentos judiciales, los hechos ocurrieron en junio de 2026, cuando la productora entregó personalmente en las oficinas de Netflix ubicadas en los Sunset Bronson Studios, en Los Ángeles, un paquete de cine digital (DCP) con el fin de que la compañía evaluara la adquisición de sus derechos de distribución global.
Sin embargo, días después de la proyección privada, cuando el equipo de producción intentó recuperar el dispositivo, no obtuvo respuesta inmediata. Días más tarde, un ejecutivo de Netflix admitió a través de un correo electrónico que varios discos duros habían sido sustraídos directamente de los escritorios de la oficina durante esa semana.
Daño comercial y negligencia
Los demandantes argumentan que el largometraje requirió una inversión de unos 45 millones de dólares y más de siete años de desarrollo. Sostienen que la negligencia de Netflix al dejar el disco desprotegido y sin cifrar destruyó la exclusividad de la obra y pulverizó su valor en el mercado, ya que la potencial filtración en sitios de piratería ahuyenta a otros compradores e inversionistas interesados.
Además, la demanda señala que la plataforma intentó minimizar el impacto del hurto y se negó a compartir detalles clave de su investigación interna.
La postura de la compañía
Por su parte, Netflix rechazó las acusaciones y disputó cualquier responsabilidad legal. Un portavoz de la empresa declaró que la productora entregó el material sin los estándares de seguridad requeridos por la industria, como el cifrado de contenidos o el uso de claves de acceso.
Asimismo, la compañía de streaming puntualizó que, aunque no posee los derechos de la cinta ni comparte la responsabilidad por la pérdida de un dispositivo no cifrado, ejecutó una investigación interna y activó a sus equipos de monitoreo de piratería, asegurando que hasta el momento no existe evidencia de que la película haya sido filtrada en internet.







