Tras fallo judicial, EEUU paga 100 mil mdd por aranceles anulados a Trump
Washington, Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos ha desembolsado cerca de 100.000 millones de dólares a importadores tras el fallo de la Corte Suprema que invalidó la mayoría de los aranceles impuestos por Donald Trump. Esta cifra representa el 60% de los recursos que la administración recaudó de forma indebida al exceder sus facultades ejecutivas.
Un revés histórico a la política comercial de Trump
Documentos judiciales revelan que la administración federal ya remitió los fondos al Departamento del Tesoro para saldar las cuentas con las empresas afectadas. La Corte Suprema determinó en febrero que el mandatario sobrepasó la autoridad otorgada por la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional al aplicar gravámenes masivos desde su regreso al poder en 2025.
El dictamen judicial invalidó la base legal de la estrategia proteccionista de la Casa Blanca, obligando a las autoridades aduaneras a revertir los cobros ejecutados contra los socios comerciales del país.
El alcance del reembolso a importadores
Según registros de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), la agencia aceptó tramitar más de 128.000 millones de dólares en solicitudes de devolución con corte al 31 de julio. De este total acumulado entre reclamos potenciales y certificados, el Tesoro estadounidense ya distribuyó la mayor parte a las compañías que pagaron los impuestos de entrada.
Pese al impacto financiero de la sentencia, la medida no afectó a todos los sectores. Los aranceles específicos dirigidos al acero, el aluminio, el cobre y la madera para construcción se mantienen vigentes bajo otros marcos regulatorios.
Nuevas disputas legales en el horizonte
La devolución de capitales no ha frenado las intenciones proteccionistas de la Casa Blanca. Tras la resolución judicial de principios de año, la administración ha anunciado una nueva batería de impuestos a la importación contra decenas de países.
Esta nueva ola de medidas comerciales ya desató impugnaciones inmediatas en los tribunales federales, anticipando un nuevo capítulo de litigios entre las empresas importadoras y el gobierno de Estados Unidos.







