Trump recorta maniobras con Corea del Sur por Kim Jong Un
El presidente de EU ordenó reducir los ejercicios militares horas antes de su inicio, decisión que genera preocupación en Seúl.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó reducir de manera considerable los ejercicios militares que su país realiza junto con Corea del Sur, una decisión anunciada apenas unas horas antes del inicio de las maniobras y que justificó por su intención de mantener una relación favorable con el líder norcoreano, Kim Jong Un.
Los ejercicios, conocidos como “Ulchi Escudo de Libertad”, tienen una duración prevista de 11 días y están diseñados para fortalecer la capacidad de defensa conjunta de Estados Unidos y Corea del Sur ante una eventual amenaza de Corea del Norte. Sin embargo, Trump cuestionó las maniobras al considerar que, además de representar un gasto elevado, proyectan un mensaje que calificó como “inapropiado y hostil” hacia Pyongyang.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario estadounidense recordó la relación que mantiene con Kim Jong Un y señaló que Corea del Norte se ha comportado de manera respetuosa y sin representar una amenaza desde su regreso a la Casa Blanca en 2025. Trump afirmó que ya no era posible cancelar los ejercicios debido a su cercanía con la fecha de inicio, por lo que instruyó al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a disminuirlos sustancialmente.
Pese al anuncio, el Ministerio de Defensa surcoreano informó que las maniobras continúan conforme a lo previsto. El coronel Ryan Donald, portavoz del Comando de las Fuerzas Combinadas de Estados Unidos y Corea del Sur, explicó que el entrenamiento contempla escenarios de combate frente a tropas norcoreanas, consideradas más experimentadas debido a su participación en la guerra entre Rusia y Ucrania.
La decisión generó preocupación en Corea del Sur. La oficina presidencial de ese país señaló que espera que la relación entre Trump y Kim pueda contribuir a reactivar las conversaciones entre Washington y Pyongyang. No obstante, especialistas consideran que una reducción de los ejercicios podría afectar la coordinación militar entre los aliados y debilitar la capacidad de disuasión frente a Corea del Norte.
Pyongyang ha rechazado históricamente este tipo de maniobras al considerarlas preparativos para una invasión. Antes del inicio de los ejercicios, el gobierno norcoreano advirtió que podría responder con medidas de disuasión y realizó el lanzamiento de un misil balístico sobre el mar de Japón.
Estados Unidos mantiene alrededor de 28 mil 500 militares desplegados en Corea del Sur como parte de su estrategia de defensa ante posibles acciones de Corea del Norte. Ambos países permanecen técnicamente en guerra desde el conflicto de 1950-1953, pues las hostilidades terminaron con un armisticio y no con un tratado de paz.






