
Abandono silencioso: mascotas pierden a sus familias tras redadas del ICE
Redacción
Las redadas y detenciones realizadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no solo han provocado separación de familias migrantes y una creciente crisis humana, sino también una problemática poco visible: el abandono involuntario de mascotas.
En distintos estados de Estados Unidos, perros y gatos han quedado solos en viviendas tras la detención o deportación de sus dueños, muchos de ellos migrantes latinoamericanos que no alcanzan a dejar instrucciones, contactar familiares o asegurar el cuidado de sus animales.
Ante este panorama, la organización mexicana Topos Aztecas, reconocida internacionalmente por su participación en labores de rescate durante terremotos y desastres naturales, abrió recientemente un grupo de apoyo en Nueva Orleans para atender a mascotas abandonadas derivadas de las redadas migratorias.
De acuerdo con activistas y voluntarios, varias familias migrantes detenidas por autoridades migratorias han solicitado apoyo urgente para proteger a sus mascotas antes de ser trasladadas o deportadas a sus países de origen.
Integrantes de Topos Aztecas han comenzado a resguardar temporalmente a perros abandonados, proporcionándoles alimento y atención básica mientras intentan localizar a familiares o conocidos de los propietarios.
La intervención de Topos Aztecas ha sido reconocida por miembros de la comunidad migrante debido a su rápida capacidad de respuesta y su experiencia en situaciones de emergencia.
Aunque originalmente la agrupación se especializó en rescates urbanos y atención en desastres naturales, ahora enfrenta un escenario distinto: una crisis social derivada de políticas migratorias y sus efectos colaterales.







