Internacional

Británico admite haber drogado y abusado de su esposa durante dos décadas

El hombre se declaró culpable de 60 delitos sexuales cometidos contra su esposa desde 2004; otros 12 acusados serán llevados a juicio

Redacción  FECHA:  14 septiembre, 2026

Un hombre británico de unos 60 años se declaró culpable de haber drogado y agredido sexualmente a su esposa durante aproximadamente veinte años, en uno de los casos más recientes de violencia sexual facilitada por drogas que han llegado a los tribunales del Reino Unido.

La identidad del hombre, al menos de momento, se mantiene en reserva para proteger a la víctima; sin embargo, admitió ante un tribunal penal del noroeste de Inglaterra 60 delitos cometidos desde 2004, entre ellos la administración de una sustancia con la intención de aturdir o someter a su esposa.

El acusado ya había reconocido anteriormente otros delitos sexuales cometidos contra ella y tenía previsto enfrentar un juicio junto con otros 12 hombres señalados por presuntamente participar en abusos contra la misma víctima mientras se encontraba inconsciente.

Los otros acusados, cuyas edades van de los 28 a los 73 años, a pesar de negar los cargos serán juzgados durante las próximas semanas en el tribunal penal de Mánchester. Entre ellos se encuentran un paramédico y un exentrenador de fútbol.

Un delito que ha cobrado mayor visibilidad

El caso forma parte de una serie de procesos judiciales en Reino Unido relacionados con los llamados abusos sexuales facilitados por drogas, conocidos internacionalmente como DFSA (drug-facilitated sexual assault/ drogas que facilitan el abuso sexual).

Este tipo de violencia ocurre cuando una persona utiliza sustancias para disminuir o anular la capacidad de otra para consentir, resistirse o recordar lo sucedido. La utilización de drogas o medicamentos para someter a una víctima representa, por sí misma, un elemento de extrema gravedad dentro de una agresión sexual.

No es el único suceso mediático

La atención pública sobre este tipo de delitos incrementó considerablemente tras el caso ocurrido en Francia contra Dominique Pelicot, quien fue condenado por drogar a su entonces esposa, Gisèle Pelicot, y permitir que otros hombres abusaran sexualmente de ella durante años.

Otros casos en Reino Unido

El proceso de Mánchester ocurre mientras las autoridades británicas investigan y juzgan otros casos con características similares.

La sucesión de procesos ha puesto nuevamente sobre la mesa una problemática que durante años permaneció poco visible: la violencia sexual puede ocurrir dentro de relaciones de pareja y utilizar sustancias como mecanismo de control.





Relacionados

Back to top button