
¡Alerta! Cofepris detecta medicamentos falsificados
La autoridad emitió cinco alertas sanitarias por medicamentos falsificados, alterados, sin registro sanitario y de venta ilegal en México.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) emitió cinco alertas sanitarias tras detectar casos de falsificación, alteración y comercialización irregular de medicamentos y productos médicos en México.
Entre los productos señalados se encuentra AGIN, utilizado para aliviar síntomas de gripe y resfriado. La autoridad identificó la falsificación del lote 7825, cuya fecha de caducidad habría sido modificada.
También se detectó la comercialización de una versión falsificada de Meropenem de 1 gramo, antibiótico inyectable de amplio espectro empleado principalmente en hospitales para atender infecciones graves. El lote identificado como X2MF160A no fue importado por el laboratorio que cuenta con autorización para distribuir el producto.
Cofepris además alertó sobre la venta ilegal a través de internet y redes sociales de Denoclast y Sculptra. El primero es un medicamento inyectable utilizado en tratamientos relacionados con la osteoporosis y la pérdida de masa ósea, mientras que el segundo es un producto estético empleado para estimular la producción de colágeno y aportar volumen facial. Ninguno de estos productos cuenta con registro sanitario en México.
En el caso de Sortec, la empresa fabricante informó el retiro voluntario de un lote del tratamiento oncológico, utilizado para determinados tipos de cáncer de hígado, riñón y tiroides. La medida se tomó debido a la ausencia de un componente necesario para garantizar la adecuada conservación del medicamento.
Ante estas situaciones, Cofepris recomendó a la población evitar la compra de medicamentos mediante establecimientos o canales informales y comprobar que los productos cuenten con registro sanitario vigente.
La autoridad también pidió reportar cualquier irregularidad relacionada con estos productos, así como posibles reacciones adversas. Advirtió que consumir medicamentos falsificados, alterados o comercializados fuera de los canales autorizados puede representar un riesgo para la seguridad, eficacia del tratamiento y salud de los pacientes.







