
El amor que brilla junto al sol: conoce el corazón que aparece en un mausoleo de Bruselas
El amor suele cegar a la personas, eso es lo que dicen expertos, filósofos, letristas y aquellos con el corazón roto. Pero, a veces se nos olvida que, aún después de la muerte ese sentimiento puede brillar con fuerza.
En el cementerio de Laeken, en Bruselas, existe un mausoleo que cada año protagoniza un peculiar fenómeno de luz: durante el solsticio de verano, los rayos del Sol forman durante algunos minutos la forma de un corazón en el interior de la construcción.
Dedicado a la memoria de Louise Flignot, quien murió en 1916; su esposo, Léonce Evrard, trabajador especializado en mármol inconsolable por el deceso de su amada, construyó el mausoleo como homenaje a ella, sin saber que ambos terminarían siendo sepultados en el mismo lugar.
Expertos señalan que su estilo de construcción pertenece al concepto neoclásico, mientras que su diseño interior se encuentra una escultura de una mujer afligida que extiende una de sus manos hacia una de las paredes del mausoleo.
Cada 21 de junio, alrededor del mediodía, la posición del Sol permite que sus rayos atraviesen una abertura ubicada en la parte superior del monumento. La luz proyecta entonces una figura semejante a un corazón sobre la pared, justo en dirección a la mano de la escultura.

El efecto dura apenas unos minutos y ha convertido al lugar en un punto de interés para quienes acuden al cementerio durante el solsticio.
La combinación entre la orientación del mausoleo, la abertura por la que entra la luz y la posición del Sol produce este efecto únicamente en un momento específico del año.
Apenas tres años después del fallecimiento de su esposa, Evrard falleció antes de la finalización del mausoleo, sin embargo, ahora yace junto a su esposa, donde el corazón ilumina lo que brevemente la muerte separó.








