Cacao: la semilla que México convirtió en patrimonio y compartió al mundo
Entre la deliciosa de uno de los postres más reconocidos y consumidos del mundo, existe una historia milenaria que se remonta a uno de los países culturales más ricos. Cada 2 de septiembre, México conmemora el Día Nacional del Cacao y el Chocolate, una fecha que reconoce tanto el valor cultural de esta semilla como el trabajo de las comunidades que mantienen vigente su producción.
La celebración fue establecida por decreto oficial en 2019, con el propósito de promover el conocimiento y consumo del cacao mexicano, reconocer a sus productores y fortalecer una cadena productiva vinculada con la historia, gastronomía e identidad del país.
Mucho antes de convertirse en barras, bombones o bebidas, el cacao ocupaba un lugar central en las sociedades mesoamericanas. Los pueblos olmeca, maya y mexica lo utilizaron como alimento, ingrediente de bebidas ceremoniales, elemento de intercambio e incluso como moneda; eso sí, su valor también estuvo relacionado con prácticas religiosas y medicinales.
Una de las particularidades del cacao es que la bebida consumida en Mesoamérica no se parecía necesariamente al chocolate dulce que hoy conocemos. Las preparaciones podían incluir agua, chile, maíz y distintas especias, y se caracterizaban por ser amargas y espumosas.
Un cultivo que todavía sostiene a miles de familias
Esta tradición continúa principalmente en el sureste mexicano. De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, en 2025 México produjo 27 mil 874 toneladas de cacao, cultivadas en más de 52 mil hectáreas.
Tabasco encabezó la producción con aproximadamente 18 mil 751 toneladas, seguido de Chiapas, con 8 mil 860, y Guerrero, con 262.8 toneladas.
Además, México se encuentra entre los principales productores mundiales de cacao. En 2024 se obtuvieron 28 mil 447.6 toneladas, con un valor superior a mil 210 millones de pesos.
El cultivo también tiene importancia ambiental: cuando se produce bajo sombra, el árbol de cacao puede favorecer la presencia de otras plantas, animales y hongos, integrándose a sistemas agrícolas con mayor diversidad.
¿De bebida ceremonial a industria mundial?
El cacao salió de Mesoamérica durante la época de la conquista y posteriormente se extendió por Europa y otras regiones. Con el paso de los siglos, las técnicas de procesamiento y preparación transformaron aquella bebida amarga en una enorme variedad de productos de chocolate.
Hoy, detrás de una barra de chocolate existe una cadena que comienza con pequeños productores, continúa con la fermentación y secado de las semillas y termina en productos que forman parte de una industria global que actualmente conocemos gracias a la variedad de productos que utilizan este legendario ingrediente.








