
Lula desafía los pronósticos y conquista un cuarto mandato en Brasil
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, próximo a cumplir 81 años, fue reelegido para un inédito cuarto mandato, tras derrotar a su rival conservador Flávio Bolsonaro, en el mayor país de América Latina.
Con este triunfo, Brasil se apartaría del giro hacia la derecha que han experimentado países como Argentina, Chile y Colombia, cuyos gobiernos cuentan con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump. De esta manera, el país se mantendría como uno de los pocos bastiones progresistas de la región.
El líder de izquierda desafió los pronósticos después de perder la primera vuelta frente al hijo del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2022).
Lula obtuvo el 51.7 % de los votos, frente al 48.2 % alcanzado por el senador Flávio Bolsonaro. Según el texto, ninguna de las principales encuestas anticipó su victoria en la segunda vuelta.
En la plaza Cinelândia, ubicada en el centro de Río de Janeiro, los simpatizantes de Lula lloraron de emoción.
“Estoy muy emocionada, es una victoria histórica para el presidente Lula. El pueblo se movilizó, se unió y estamos aquí hoy”, declaró a la AFP la abogada Mariana Andrade, de 33 años.
Lula ampliaría su permanencia en el poder
Incluso antes de esta reelección, Lula, considerado el primer presidente obrero de Brasil, ya ostentaba un récord: ningún mandatario elegido democráticamente había gobernado el país durante tanto tiempo.
Al término de su nuevo mandato, en 2030, tendría 85 años y acumularía 16 años en el poder. Su primer periodo presidencial abarcó de 2003 a 2010.
Sin embargo, la campaña electoral evidenció la profunda división que persiste en Brasil.
Flávio Bolsonaro, de 45 años, era poco conocido cuando su padre lo señaló como su sucesor político. Durante la campaña, se presentó como una versión más moderada y atrajo a conservadores y votantes menos ideologizados.
Sus promesas de cambio buscaron convencer a quienes están inconformes con la inseguridad, el costo de vida y el estancamiento económico.
Lula impulsa medidas sociales durante la campaña
Para revertir el resultado de la primera vuelta, Lula multiplicó las medidas populares durante la recta final de la campaña. Muchas de ellas implicaban un gasto considerable.
Entre las acciones destacadas estuvo el aumento de los recursos destinados a Bolsa Familia, su principal programa social para las familias de menores ingresos.
Además, impulsó la aprobación de una reforma constitucional para reducir la jornada laboral y conceder un día adicional de descanso semanal a millones de brasileños.
Lula acusa a Meta de favorecer a su rival
Lula también defendió la soberanía nacional y acusó a Donald Trump de intentar intervenir en las elecciones brasileñas.
Sin embargo, en los últimos días de la campaña, la empresa estadounidense Meta se convirtió en uno de los principales blancos de las críticas de la izquierda.
El equipo de Lula acusó a la compañía, propietaria de Facebook, WhatsApp e Instagram, de favorecer a su rival mediante una supuesta “manipulación algorítmica”.
Meta rechazó las acusaciones, aunque reconoció fallas técnicas que provocaron la desactivación de anuncios de la campaña de Lula.








