
Matthew Perry relató su lucha contra las adicciones y sus hospitalizaciones
Ayer vi el documental “The One About Matthew Perry”, en Netflix. Dos cosas, la primera es que su hermana me dio un cringe espectacular. Y la segunda es que las drogas son el peor veneno que existe en la humanidad. Mathew (Chandler) lo tuvo todo, pero se dejo seducir por el mundo de los perdedores. Al final quedó todo pendejo, solo y demacrado. No hay pretextos, nadie es culpable de su miserable vida; el tipo era un enclenque de espíritu y mente. No es NINGÚN ejemplo. Ejemplo, “Ross” (David Schwimmer) quien NUNCA probó las drogas.
— MarkOnce (@MarkDeReborn11) October 29, 2026
En 2018 sufrió una perforación intestinal que requirió una cirugía de siete horas. Los médicos le dieron dos por ciento de probabilidades de sobrevivir. Permaneció dos semanas en coma y cinco meses hospitalizado. También se sometió a 14 operaciones abdominales.
Matthew Perry, tres años después de su muerte: los siete millones de dólares que gastó en desintoxicarse y la traición que destrozó a su familia. https://t.co/DUZrvNQwIR
— Javi Oliveira (@javioliveira) October 27, 2026
El actor calculó que asistió a unas 6 mil reuniones de Alcohólicos Anónimos durante sus intentos por mantenerse sobrio. En sus últimos años recibió ketamina para tratar la depresión y la ansiedad.
El 28 de octubre de 2023 fue encontrado muerto en el jacuzzi de su casa en Los Ángeles. La investigación identificó a cinco personas vinculadas con el suministro de la sustancia y derivó en condenas penales.








